¿QUÉ ES LO QUE AÑORAN LOS PILOTOS?

La participación de Max Verstappen en Nürburgring no pasó inadvertida para sus colegas. Indagamos las razones profundas que produjeron esa sensación.

Max Verstappen revolucionó a la Fórmula 1 al ir a competir en las 24 Horas de Nürburgring, que estuvo tan cerca de ganar. Kimi Antonelli, el joven líder del Mundial, le prometió que el año que viene lo acompañará. Lando Norris, el campeón del mundo, contó que en el chat de pilotos de la categoría se registraba una gran excitación por lo que iba a suceder y que había muchas ganas de seguir la actuación de su colega.

Hasta la Fórmula 1 se picó y, pocos minutos después del banderazo a cuadros en el Infierno Verde, hizo una declaración en redes que es imposible de leer fuera de este contexto.

Unos cuántos acreditados habituales a los Grands Prix se hicieron la escapada a Alemania para cubrir la aventura de Verstappen, pero se llevaron una sorpresa: el neerlandés no los iba a tratar como en un fin de semana habitual. No los iba a tratar, en verdad. Para Max, Nürburgring era una magnífica oportunidad de salirse del corporativismo habitual de la máxima categoría y respirar un poco de automovilismo puro. Sin más obligaciones que las deportivas.

La semana pasada, Ferrari publicó un contenido relacionado con la actividad de una jornada completa de uno de sus astros, Charles Leclerc, durante el reciente receso previo al GP de Miami. El monegasco abandonó su hogar a medianoche, llegó a Maranello a las 5, a las 9 estaba en el simulador por un par de horas, y desde el mediodía hasta las 18 respondió a distintas obligaciones de prensa, marketing y activaciones con sponsors. A las 19 emprendió el regreso al Principado. Una agenda en absoluto dominada por el factor deportivo.

¿Es eso lo que añoran los pilotos? Son profesionales, con todo lo que ello implica. Pero ser piloto de F-1 hoy implica manejar su coche solo en los fines de semana de carrera, algún Filming Day, y poco más. Y seguir siempre instrucciones, abajo del auto, como Leclerc en su ajetreada jornada, o arriba de él, atendiendo a las indicaciones de sus ingenieros o acatando estrategias sobre las que, vemos, no tienen poder de decisión.

Hace menos de un mes se develó aquí el grado de control que los equipos tienen actualmente sobre sus pilotos:

NORRIS ES EL CAMPEÓN DEL MUNDO, PERO NO EL JEFE

En la década del ’90, Jacques Villeneuve rechazó una oferta de McLaren porque el contrato lo obligaba a darle al equipo 30 días de la temporada para activaciones. El canadiense solo estaba dispuesto a comprometer tres jornadas. Duró poco Villeneuve en la F-1.

Verstappen comparte con Lewis Hamilton y Fernando Alonso el círculo de los pilotos de F-1 con mayor grado de libertad para decir y hacer. El resto está, en mayor o menor medida, sujeto a decisiones que no toman por sí mismos. Por otro lado, ciertamente, nunca ganaron tanto dinero como desde Michael Schumacher para acá.

«¿Volveré el próximo año? Claro», anunció Verstappen. «Definitivamente lo intentaré. Siempre depende un poco de mi agenda». Dio una clase magistral, aunque no pudiera ganar. Pero sobre todo se divirtió manejando un coche mucho menos complicado que su híbrido 50/50 Red Bull RB21 ¿Será que eso añoran los pilotos? ¿Correr rueda a rueda un auto rápido pero simple?

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