Oscar Piastri, Charles Leclerc, Fernando Alonso y Max Verstappen comparten un saldo amargo en la temporada 2026: ninguno logró ver la bandera a cuadros en su Gran Premio de casa. Ahora, de cara al Gran Premio de Italia, todas las miradas se posan sobre Andrea Kimi Antonelli, líder del Campeonato de Pilotos, quien afrontará el compromiso de local en Monza con una penalización en la grilla que complicará sus opciones ante su público.
Correr de local representa un condimento especial en la Fórmula 1, pero la temporada 2026 castigó a varios pilotos frente a sus aficionados. Piastri ni siquiera pudo largar en Australia después de sufrir un incidente en la vuelta de formación, mientras que Leclerc abandonó en Mónaco tras un accidente en Antony Noghès. Alonso tampoco pudo completar el Gran Premio de España en Barcelona por un problema en la batería de su Aston Martin y Verstappen quedó fuera de carrera en Zandvoort tras su aparatoso accidente.

Ahora será el turno de Antonelli de intentar romper dicha tendencia. El piloto de Mercedes afrontará su segundo Gran Premio de Italia en Monza y tendrá además el antecedente de 2024, cuando perdió el control de su monoplaza en la mítica Parabólica durante la primera práctica libre y terminó en la grava pocos minutos después de salir a pista. Cabe destacar la desventaja que condicionará el fin de semana del boloñés desde antes de comenzar: Mercedes confirmó que montará una nueva unidad de potencia en su monoplaza, lo que le costará una penalización de al menos 10 posiciones en la grilla de salida del domingo.
Pese al golpe que supone perder posiciones ante su público, Mercedes eligió Monza para cumplir la sanción por las características del circuito. Sus largas rectas y las mayores posibilidades de adelantamiento ofrecen a Antonelli un escenario favorable para recuperar terreno durante la carrera. «De todos los circuitos que quedan, Monza es el lugar ideal para penalizar», reconoció el italiano, consciente de que deberá remontar para sumar puntos en la pelea por el Campeonato de Pilotos y evitar que la maldición de los locales también lo alcance. ¿Podrá Antonelli romper la racha de abandonos en casa?





