Con dos marcas en la misma competencia

Aunque nunca logró un título mundial, la campaña de Sir Stirling Moss estuvo jalonada de numerosos éxitos y hechos para destacar. Entre ellos hubo uno muy particular, pintoresco y definitivamente irrepetible en el GP de Gran Bretaña de hace 65 años…

Ver a un piloto de Fórmula 1 competir con dos o más marcas en una misma temporada, parece un asunto reservado para los primeros tiempos de la categoría, cuando las reglas no estaban tan ajustadas como hoy. No sólo eso, sino que en aquellos tiempos de bohemia, muchos no participaban en equipos oficiales y corrían cuando el presupuesto les alcanzaba, o cuando no los requería otra categoría, o bien cuando contaban con la fortuna de que alguien les alquilara una máquina disponible. Sin embargo, lo de defender a más de una escuadra en un ejercicio también puede ser algo referente a los tiempos modernos. Seguramente, muchos recordarán cuando en 2016, después de cuatro Grandes Premios en Toro Rosso, Max Verstappen se subió a un Red Bull (y ganó en España) a la vez que su colega Daniil Kvyat recorría el camino inverso. El team austríaco volvió a hacer algo similar el año último, cuando tras solamente dos carreras, “bajó” a Liam Lawson en favor de Yuki Tsunoda, que había comenzado el año también con Toro Rosso. O sea, por más que los reglamentos sean más prolijos que antaño, nadie tiene la obligación de completar una temporada bajo el mismo techo de inicio a fin.

Ahora bien, ya sabemos que alguien puede correr con dos marcas diferentes a lo largo de un año, pero… ¿también se pueden defender dos marcas en la misma carrera? La pregunta parece hasta un poco tonta por generar una más que obvia respuesta. Sin embargo, la historia registra un caso único y disparatado, que si no es más hilarante todavía, es porque tuvo como protagonista a un señor piloto, como lo era el inglés Stirling Moss. Ello sucedió el sábado 15 de julio de 1961, en el lluvioso Gran Premio de Gran Bretaña realizado en el difícil trazado de Aintrée. Para la oportunidad, Moss se subió a un Lotus 18-Climax de la escuadra del RRC Walker Racing Team, una estructura que ese día presentó una segunda máquina, un Ferguson P99, coche que hacía su debut en la máxima categoría y que le fue cedido a otro británico, Jack Fairman.

Partiendo desde el 5° lugar, Moss estaba peleando por un lugar en el podio contra las tres Ferrari (Wolfgang Von Trips, Phil Hill y Richie Ginther) hasta que promediando la prueba se rompió un conducto de agua en su Lotus, lo que lo condenó a un irreversible abandono. Sin embargo, el equipo le ordenó a Fairman que se detenga y le ceda el auto a su compatriota, por lo que Moss se trepó al Ferguson N° 26 y desde el puesto 21° volvió a la lucha. Las normas de la época no lo impedían. Pero Moss, que había avanzado sólo tres posiciones con el coche de Fairman, recibió una mala noticia en el giro 56 de los 75 previstos: fue excluido por recibir ayuda externa en una maniobra en la que se había complicado y entonces sí, se quedó de a pie definitivamente. El alemán Von Trips ganó aquella carrera que insólitamente, pasó a la historia como la única en la que un piloto condujo para dos marcas diferentes. Tanto Moss como Fairman se retirarían de la Fórmula 1 al final de ese mismo año (1961) y en cuanto al Ferguson, tuvo allí su debut y despedida de la categoría más famosa del planeta.

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