El 43 seguirá en la Fórmula 1 durante 2027, ahora que la continuidad de Franco Colapinto en el equipo Alpine fue confirmada. Ese número, que el argentino lleva en sus autos desde su debut en la disciplina, dos años atrás, solo había competido muy brevemente en el Mundial casi medio siglo antes de que Colapinto lo utilizara. Y la primera experiencia acabó de manera muy dolorosa.
Ocurrió en 1980. El equipo Lotus que dirigía Colin Chapman tenía como pilotos a Mario Andretti, campeón mundial dos años antes con la marca, y el ascendente italiano Elio De Angelis, que había reemplazado al santafesino Carlos Alberto Reutemann, quien se había marchado a Williams.
El año no era bueno para el equipo de Norwich. A mitad de temporada solo podían acreditar un segundo lugar de De Angelis en Interlagos (Brasil). Andretti, en cambio, no tenía siquiera un punto: dos séptimos puestos, en Mónaco y Alemania, era lo mejor que había conseguido, pero entonces solo había puntos hasta el sexto clasificado.
Pero Chapman tenía confianza en su piloto reserva, un inglés de 27 años, ya mayor, que había hecho su campaña previa en base a muchos sacrificios. Su nombre era Nigel Ernest Mansell.
Las normas eran más laxas por entonces, y los equipos podían anotar, eventualmente, más de dos autos por carrera. Así que, para probar a su promesa, anotó un tercer Lotus 81B en el GP de Austria, la décima carrera del torneo, el 17 de agosto de ese año. Le dieron el número 43.
Era un número que se había reservado el equipo Tyrrell para su tercer auto: como utilizaba el 3 y el 4 para sus coches, que conducían Jean-Pierre Jarier y Derek Daly, el 43 parecía apropiado. De hecho, la piloto sudafricana Desiré Wilson había intentado clasificar el Tyrrell 43 en el GP de Inglaterra, en Brands Hatch, sin éxito.
Pero en Austria no habría un tercer Tyrrell, así que el 43 lo llevó Mansell. Se clasificó en el 24° lugar, sobre 26 coches, muy cerca del Copersucar de Emerson Fittipaldi, gracias a que en los últimos minutos de la clasificación se subió al coche de su compañero De Angelis. Por entonces, se podía hacerlo. Otros tiempos.
«Sentado en la grilla ordené mis pensamientos”, contó en su autobiografía. “Correría lo más rápido que pudiera sin tomar ni un solo riesgo innecesario. Lo importante era llegar lo más fuerte posible, no tenía sentido tratar de volverme un héroe”.
Pero en esa grilla se disparó un problema insólito. “Pocos minutos antes de la largada”, sigue Mansell, “los mecánicos le dieron los últimos toques al auto y completaron el tanque de combustible por gravedad, con un bidón. Comencé a sentir un intenso ardor en mi trasero y en mis piernas. Me pregunté qué era eso antes de darme cuenta, un segundo después, que se trataba de combustible que debía haber rebalsado el tanque o derramado en la carga”.
Mansell explica lo que le estaba ocurriendo. Peter Wright, su ingeniero, le ofrece bajarse del auto. “No podía creerlo. Solo faltaban instantes para la largada y estaban ofreciéndome bajar del coche. Les dije que necesitaba otra solución. Así que me arrojaron un balde de agua helada a mi espalda para diluir la gasolina. Se sintió muy bien y me olvidé del asunto”.
Concentrado en su debut, el alivio duró apenas 10 vueltas. La carrera era a 53 giros. “Empecé a sentir el mismo ardor, que ya alcanzaba a mis piernas. El agua helada había sido un placebo, no una cura. El dolor se incrementó severamente”. El dolor se le hacía más intenso en las rectas, cuando dejaba de doblar y el descanso instantáneo, mientras miraba el tablero, acentuaba la sensación”.
Según Mansell, ese dolor “se tornó insoportable, como si me estuvieran clavando un cuchillo. La tortura duró hasta la vuelta 40, cuando el motor explotó y detuve el coche. Apenas podía caminar cuando salí del coche”.
El inglés corrió también con el número 43 en Zandvoort, dónde largó 16° y abandonó a causa de los frenos, y en Imola, dónde no logró clasificarse para largar. El 43 volvió a Tyrrell y el neocelandés Mike Thackwell, de solo 18 años en 1980, intentó clasificarlo en Canadá y Estados Unidos. No tuvo éxito.
Recién 44 años después, con Colapinto en el GP de Azerbaiyán de 2024 el 43 sumaría puntos para el Mundial. Desde entonces, el argentino reunió 24 unidades. Tiene lo que resta de 2026 y el próximo torneo para seguir acumulando puntos y experiencia con el 43….





