Hay ausencias que comienzan a extrañarse antes que se conviertan en dura realidad. Dentro de la actual Fórmula 1, el Gran Premio de los Países Bajos es un claro ejemplo, ante su ya decidida salida del calendario del Campeonato Mundial de Fórmula 1, que se concretará a con la edición del próximo fin de semana
Conocida desde hace unos meses por la intención de sus promotores privados de no asumir riesgos económicos ante las exigencias económicas de Liberty Media, es una noticia triste y una sensible baja para la programación. Porque quita de la misma una carrera tradicional, convocante, con una ambiente festivo y popular, en un circuito que, pese a su diseño no tan moderno, resulta exigente para los pilotos y atractivo para el público, que puede ver desde cerca el accionar de los autos y sentir el ruido de los motores. Poco que ver con los modernos circuitos, con amplísimas vías de escape, pero lejanos al público.
Obviamente, uno de los que más lamenta esta situación es el local Max Verstappen. Es que, a partir de su espectacular campaña que lo llevó a conquistar cuatro títulos, se produjo en 2021 el regreso de Países Bajos al calendario luego de 35 años de ausencia. Una influencia tan decisiva que Bernie Ecclestone consideró a Verstappen como “ el gran responsable de la vuelta del Gran Premio, sin él, no creo que hubiese existido la historia moderna de Países Bajos en la actual Fórmula 1”.
Desde entonces, todas las ediciones de la carrera, varias ganada por Max, produjeron grandes convocatorias de público. Extrañó, por eso, que a la hora de renovar el contrato que vence este año, los promotores privados dieran un paso al costado al no asumir el alto costo financiero de la organización y no disponer del apoyo del gobierno neerlandés.
“Es una noticia especialmente triste para todos lo que corremos y para el público. Por todo el esfuerzo tremendo que se ha hecho en todos estos años para tener el Gran Premio. De mi parte hice lo que pude, pero no se puede condicionar el futuro del Gran Premio al éxito de un piloto local”, comentó con cierta bronca Max, que al igual que muchos colegas elogió las competencias realizadas en Zandvoort y su distintivo ambiente con estas palabras. “Es un circuito de locos, con las tribunas llenas de aficionados, vestidos de naranja y que cuando pasas a un auto estallan de alegría y te sacan una sonrisa. Es una pena que desaparezca del calendario”.
Lejos de quedarse en el lamento, Verstappen mira al presente y al futuro en su relación con el circuito de Zandvoort. “Es quizás el último Gran Premio de mi país que voy a correr, así que espero disfrutarlo mucho junto a los aficionados”, dice sobre sus expectativas para la carrera del fin de semana y además, ante un posible regreso del Gran Premio dentro de algunos años desliza la alta chance que ya no pertenece la Fórmula 1.
Esto sin embargo, no le quita la ilusión de volver a correr en Zandvoort. ”Aunque la Fórmula 1 no vaya a competir en ese circuito, tengo la ilusión de volver a hacerlo, en el futuro Hay muchas otras categorías que sí lo harán y también habrá Track Day. Allí estaré, sé que no será lo mismo, pero seguiré divirtiéndome pilotando en un circuito que es único”, anticipa.
Vamos Max. Como dicen, hay vida después de la Fórmula 1, y más para un múltiple campeón.





