Liam Lawson analizó el rendimiento de su equipo luego de un exigente Gran Premio de Canadá. La carrera estuvo repleta de abandonos y condiciones complejas en pista. El neozelandés remarcó la importancia de haber terminado la competencia y el resultado que consiguió, aunque afirmó que el ritmo estuvo lejos de lo esperado.
«Sobrevivimos. Muchos autos se rompieron. Definitivamente no fue una carrera fácil. Nos faltó velocidad, sinceramente, especialmente en comparación con el auto que tuvimos en clasificación», expresó el piloto una vez finalizada la actividad.
Lawson explicó que su fin de semana estuvo condicionado por la falta de actividad en pista durante las jornadas previas. «Para mí fue un fin de semana complicado en general, simplemente por haberme perdido la práctica y la clasificación del viernes y el sábado, tratando de poner el auto lo más adelante posible, y hoy capitalizamos eso, pero creo que nos faltó algo de ritmo, especialmente comparado con los Alpine», comentó.
Uno de los principales inconvenientes estuvo relacionado con el comportamiento de los neumáticos y la dificultad para mantener la temperatura adecuada durante la carrera. «Hacia el final hubo un poco de graining y algo de deslizamiento. Lo más importante aquí era la temperatura. Incluso durante los VSC, no podíamos mantener suficiente temperatura en los neumáticos, aun haciendo absolutamente todo el esfuerzo posible para calentarlos», dijo Lawson.
El neozelandés sufrió la presión de rivales con mejor rendimiento al final de la carrera, especialmente de Alpine: «Definitivamente me estaba presionando mucho en carrera. En ese momento era bastante más rápido que nosotros, sinceramente. Los Alpine tuvieron un ritmo de carrera realmente bueno».





