La Federación Internacional del Automóvil (FIA), junto con la Fórmula One Management (FOM), las escuderías y los fabricantes de unidades de potencia, acordaron una serie de modificaciones que llegarán en los reglamentos técnicos, deportivos y financieros de la Fórmula 1 durante las temporadas 2027 y 2028.
La decisión se dió luego de varias reuniones que se tuvieron desde el inicio del campeonato, en las que analizaron el funcionamiento de las nuevas unidades de potencia y detectaron problemas relacionados con la gestión de la energía durante los Grandes Premios.
Entre los mayores cambios está el de una redistribución del aporte entre el motor de combustión interna y los sistemas de recuperación de energía. La idea es que se realicen ajustes específicos en la potencia que generan los motores térmicos, hacer modificaciones en el flujo energético del combustible y tener nuevas configuraciones para el despliegue de la energía recuperada.
Se espera que estas medidas permitan que las sesiones de clasificación sean más exigentes, con menos problemas derivados de la administración energética. Desde la FIA explicaron que estas modificaciones son el resultado de diversas charlas entre todas las partes. El organismo dijo que acelerará el proceso de aprobación para que todos puedan planificar con suficiente tiempo las adaptaciones necesarias.





