El ingeniero de Honda, Shintaro Orihara, explicó las particularidades que presenta el histórico circuito de Mónaco y el trabajo que viene realizando junto a Aston Martin para llegar en condiciones a la competencia. «El circuito de Mónaco es realmente único, y nuestros motores requieren una preparación específica para adaptarse a sus particularidades», dijo Orihara.
«En la sede de Aston Martin trabajamos intensamente para mejorar la conducción y la gestión energética. En cuanto a la refrigeración, las secciones de baja velocidad de Mónaco suponen un reto. Necesitamos encontrar la configuración de refrigeración óptima», agregó.
El especialista contó que uno de los aspectos más importantes del fin de semana será aprovechar las sesiones de entrenamiento, para recopilar información y ajustar el coche antes de la clasificación. «Este fin de semana tenemos tres horas de entrenamientos libres, así que es crucial optimizar la gestión de la energía y controlar el consumo», explicó.
A su vez, habló sobre la importancia de las sensaciones de los pilotos para encontrar el equilibrio en el monoplaza. «La retroalimentación de los pilotos también será fundamental, ya que la gestión de la energía tiene un impacto significativo en la manejabilidad. Mónaco tiene muchas curvas de baja velocidad, por lo que maximizar la manejabilidad es crucial para brindarles la máxima seguridad. En este contexto, podemos obtener mejores tiempos por vuelta a partir de la manejabilidad».





