Fernando Alonso volvió a demostrar en el Gran Premio de Brasil 2026 por qué es un maestro bajo la lluvia. Al volante de un Aston Martin lejos de los principales puestos de la parrilla, el asturiano se metió en la Q3 por primera vez en la temporada y estiró un récord impecable: es el único piloto que logró meterse entre los diez mejores en las 11 clasificaciones en condiciones de mojado disputadas desde Imola 2022, sin contar los fines de semana con carreras Sprint.
Cada vez que el agua alteró el desarrollo de una clasificación, Alonso encontró la forma de maximizar sus oportunidades para sostener una efectividad que ningún otro campeón mundial pudo igualar. Lando Norris es quien más cerca se ubica al ovetense, con diez presencias en Q3, mientras que Max Verstappen suma nueve. Lo del neerlandés este sábado en Interlagos tuvo una particularidad: decidió no girar en Q2 al saber que largaría desde el fondo por cambiar componentes en su unidad de potencia, marcando su segunda eliminación prematura en este historial tras la recordada carrera de 2024 en el mismo trazado, cuando partió 17° tras ser perjudicado por una bandera roja y terminó firmando una victoria histórica.

Lewis Hamilton, por su parte, alcanzó la Q3 en seis ocasiones. El británico, reconocido también por su capacidad bajo la lluvia, quedó lejos de los números de Alonso durante la era del efecto suelo. George Russell, Charles Leclerc y Carlos Sainz consiguieron nueve apariciones cada uno. El español de Williams, además, logró su primera pole en Silverstone 2022 con pista húmeda y volvió a destacarse en Las Vegas 2025 al clasificar tercero.
La actuación de Alonso este sábado en Brasil tuvo un mérito extra por el presente de Aston Martin. El asturiano llevó el AMR26 hasta el Top 10 en un fin de semana donde las condiciones de pista le permitieron marcar diferencias frente a autos superiores. A sus 45 años, el bicampeón mundial volvió a responder en un escenario que exige sensibilidad, experiencia y precisión. Hace 13 años había resumido su relación con estas batallas con una frase que mantiene intacta su vigencia: «La lluvia solo es un problema si no te quieres mojar». En Interlagos volvió a dejar en claro que, cuando la pista se complica, las manos marcan la diferencia.





