La tecnología de escaneo, cámaras térmicas y control de máquinas para colocar 43 mil toneladas de asfalto en la nueva pista del Autódromo Oscar y Juan Gálvez de Buenos Aires se mostró por primera vez. Así avanza la transformación del predio con una mega obra jamás realizada, para llevar al coliseo del deporte motor al máximo nivel internacional. La Ciudad de Buenos Aires prepara el Gran Premio de MotoGP que se desarrollará del 9 al 11 de abril de 2027 mientras continúa el diálogo con la intención de conseguir el regreso de la Fórmula 1 en las próximas temporadas.
Los trabajos del asfaltado estarán guiados por tecnología de última generación que combina el uso de cámaras de medición térmica y un sistema especializado en asfalto y pavimento llamado SmoothRide, que integra escaneo 3D, diseño digital de la superficie vial y control automático de fresadoras y pavimentadoras.

Este sistema permite relevar el estado actual de la pista mediante escaneo 3D a velocidad de circulación. También diseñar la repavimentación con espesores variables según las deformaciones existentes, calcular con precisión las toneladas de mezcla asfáltica necesaria y guiar automáticamente los equipos para lograr una superficie más uniforme. Lo componen el escáner RD-M1, encargado de capturar la geometría de la calzada; los softwares MAGNET Office Resurfacing y MAGNET Construction, utilizados para procesar la información y generar el diseño de obra; y los sistemas GNSS y sensores Sonic Tracker, que permiten el control de la maquinaria durante la ejecución de los trabajos.
La implementación de esta tecnología reduce la necesidad de relevamientos topográficos tradicionales, mejora la regularidad superficial de la pista, optimiza el consumo de mezcla asfáltica y los costos de obra, minimiza retrabajos y contribuye al cumplimiento de las especificaciones de rugosidad exigidas para circuitos de competición.

Además se utilizan dispositivos de evaluación térmica para monitorear la temperatura de las distintas mezclas asfálticas durante su aplicación. Este procedimiento permite verificar que el material se coloque dentro del rango óptimo, entre los 150 y los 160 grados Celsius, así como garantiza mejores condiciones de calidad y desempeño.
“Esta es la obra de infraestructura deportiva más importante de la Ciudad y marca un antes y un después para el deporte motor argentino. Estamos utilizando tecnología de última generación para poner el Gálvez a la altura de los grandes escenarios del mundo, y en esta etapa se demuestra el nivel de precisión y exigencia con el que estamos trabajando. El objetivo es que Buenos Aires vuelva a ser referencia internacional, que esté lista para recibir al MotoGP en abril y con la infraestructura necesaria para proyectar que vuelva la Fórmula 1«, sostuvo el secretario de Deportes, Fabián “Chino” Turnes.
Hasta ahora, los equipos vienen trabajando en el asfaltado de sobreanchos y sectores periféricos del circuito como parte de una serie de ensayos técnicos que permitirán optimizar los procesos antes de intervenir la pista principal. Estas tareas, que ya se realizaron en las zonas de escape de las curvas 3 y 10 del circuito, que actualmente continúan en la banquina de la 7, permiten evaluar el comportamiento de la mezcla asfáltica, verificar el desempeño de los equipos y entrenar a los operadores que participarán de la pavimentación definitiva.
Se estima usar 43.000 toneladas de asfalto en las tres capas previstas:
- 1ra capa (base): mezcla AM3 – AC19, de 8 centímetros de espesor (en ejecución)
- 2da capa (intermedia): mezcla AM3 – AC12, de 5 centímetros de espesor
- 3ra capa (rodamiento): mezcla HIMA – AC12, de 4 centímetros de espesor
La última de estas será la superficie final sobre la que circularán los vehículos.





