Con el advenimiento del Siglo XXI, la Fórmula 1, como tantas otras disciplinas, ingresó en un tiempo de cambios. Entre algunos de ellos, ya no era necesario que los equipos salgan a la desesperada a buscar un reemplazante cuando alguno de sus pilotos estaba imposibilitado de participar en algún Gran Premio. Más profesionales y ordenadas, las escuderías (ya oficializadas con dos pilotos cada una) empezaron a contar con uno o más competidores “suplentes” o “de reserva” para, en caso de una urgencia, tener al sustituto correspondiente ya designado. La metodología llega hasta nuestros días, aunque con sustanciales diferencias. Debido a que no están autorizados libremente los tests entre carreras, no es muy alta la preparación que su “tercer o cuarto piloto” pueda tener, por lo que de tanto en tanto, en los primeros ensayos libres de los viernes, uno de los corredores titulares cede su butaca a alguno de los potenciales reemplazos para que estos adquieran ritmo y/o experiencia en el mismo auto que compite en el Mundial.
Con otras normas, esta iniciativa arrancó en 2004, si bien entonces, nadie “prestaba” su asiento y las escuadras giraban directamente con tres máquinas en cada práctica. Además, sólo estaban autorizados a hacerlo los seis equipos que hasta ese fin de semana marcharan en las últimas seis posiciones del Mundial de Constructores. Y ya sea por una cuestión de acostumbramiento o de que el “invitado” de turno era un casi novato, los dos autos titulares solían ser sensiblemente más veloces que el restante. Sin embargo, en ese mismo año, se dio una muy particular situación dentro del equipo BAR-Honda. Es que en tales entrenamientos, el inglés Anthony Davidson no sólo quedó más de una vez por delante de Jenson Button y de Takuma Sato, los hombres titulares de la casa, sino que se convirtió en el primer “test driver” en adjudicarse el mejor registro general en la clasificación de una práctica libre. Créase o no, Davidson dominó una tanda de ensayos del GP de Europa (en Nurburgring), una del GP de Alemania, una del GP belga y las dos del GP chino. Encomiables tareas que le valieron ser contratado por Honda y posteriormente por Super Aguri para seguir su campaña en la Fórmula 1 algunos años más.
Después, ya sobre máquinas de otros equipos, hubo nuevos “ganadores” de ensayos libres. Al año siguiente, por ejemplo, tanto Ricardo Zonta (Toyota) como Alex Würz y Pedro de la Rosa (McLaren) quedaron al tope de las prácticas del viernes en algunas carreras y por lo tanto aquello dejó de ser novedad. Hoy, con espacios de tiempos más acotados, los jóvenes valores sólo son dueños de unos pocos minutos en las FP1 de los GGPP y por lo general -si bien hay tareas destacadas- no consiguen quebrar a todo el resto como para imponerse en las planillas generales. Todo ello, con el transcurrir de los años, enalteció el primigenio trabajo de Davidson, quien a posteriori continuó su campaña en autos sport con relativo suceso (tuvo victorias en Spa-Francorchamps, Silverstone y Sebring) para, tras su retiro, dedicarse a los comentarios analíticos de la F1 a través de la cadena Sky Sports.





