¿El peor piloto de la historia?

Cientos y cientos de encuestas a lo largo y ancho del planeta trataron, por años, de determinar al mejor piloto de la Fórmula 1 de todos los tiempos sin llegar jamás a un consenso general. Pero por una vez, un periodista inglés se ocupó de la vereda opuesta, animándose a nombrar a quien a su juicio fue el menos capaz que haya visto. Y entregó sólidos argumentos…

Ríos de tinta y horas de grabaciones invirtió la prensa mundial para debatir si Juan Manuel Fangio era superior a Jim Clark o si Michael Schumacher era mejor que Ayrton Senna o Lewis Hamilton. Las discusiones sobre el rey absoluto de la historia de la Fórmula 1 arrojaron tantas hipótesis como candidatos al cetro hubo y hay. Sin embargo, allá por 2009, en un artículo publicado en la revista británica F1 Racing, el periodista Bradley Lord rompió la lógica y elaboró su propio ranking con los peores pilotos que alguna vez condujeron un auto de la máxima. Y aunque en una reciente entrega recordamos que el japonés Taki Inoue irónicamente se autodenominó “el peor de todos”, Lord -que también tuvo en cuenta al japonés en ese grupo- sentenció que un canadiense llamado Víctor “Al” Pease (aunque figure en el Salón de la Fama del automovilismo de su país por su tarea en otras categorías), resultó el menos virtuoso de los competidores que pasaron por la “máxima”.

Pero, ¿qué hizo o qué no hizo Pease para ser “condecorado” con semejante título? Repasando su campaña en la F1 veremos que acudió a cinco Grandes Premios de los cuales sólo pudo tomar parte de dos y que, además, nunca salió de su continente de origen. Insólitamente se presentó a su primera prueba, el GP de Canadá de 1967, con 45 años. Aquel día en Mosport se subió a un Eagle-Climax alquilado a Dan Gurney y aunque debía partir desde el 16° lugar, su máquina se quedó encajada en la grilla a la hora de ponerse en marcha. El equipo corrió a reemplazar la batería y el coche fue habilitado a sumarse al resto, aunque a las pocas vueltas se detuvo otra vez con el mismo problema. Pease se bajó del auto, fue hasta el box, retiró una batería de repuesto, volvió a su máquina y él mismo la instaló para poder continuar, aunque posteriormente acabó la carrera a 43 vueltas del vencedor, Jack Brabham, quien se cansó de superarlo una y otra vez más allá del tiempo perdido en el inconveniente. Pease también concurrió a las fechas de Estados Unidos y de México de aquel año, pero rompió el coche en ambas oportunidades durante la clasificación. 

Nuestro héroe buscó desquite en 1968, nuevamente en su Nación, pero al girar el sábado a más de ¡ocho segundos! del anteúltimo (Bill Brack), no fue habilitado a largar. En cambio, sí obtuvo una plaza para el GP local de 1969, pero ese día protagonizó un hecho que no registraba antecedentes en la categoría. Esta vez sin problemas mecánicos aparentes en el Eagle, su mejor vuelta fue 13 segundos más lenta que la de los punteros y ya en el 5° giro comenzó a ser un molesto rezagado para el pelotón que luchaba por la victoria y lo alcanzaba una y otra vez. Finalmente, mientras transitaba su ronda 22 y estaba a varias de los líderes Jackie Stewart y Jacky Ickx (a quienes casi hace protagonizar un accidente) le mostraron la bandera negra por “conducción excesivamente lenta”, de acuerdo con el informe oficial de las autoridades. Algo nunca visto, ni antes ni después, en la elite de la velocidad. Tras esta insólita situación, Pease se alejó definitivamente del mundo del vértigo… si es que alguna vez estuvo en él. Como se ve, lo hizo por la puerta de atrás y, ante todo, dándole bastantes motivos a Lord para justificar su nada envidiable elección del peor piloto de todos los tiempos…

La pesadilla de los auxiliares

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