DIEZ ENSEÑANZAS DE BUDAPEST

Lo que quedó del Grand Prix de Hungría: McLaren lleva y acierta, Mercedes no es invulnerable, Ferrari no ejecuta como debe, la excelencia de RedBull en estrategia continúa.
  1.   McLaren volvió a hacerlo: como en Zandvoort 2024 o Miami 2025, su evolución fue ganadora desde el arranque. Pero en pistas más veloces, como Monza o Baku, tras el receso, el drag volverá a penalizar a los coches anaranjados.
  1.   Lando Norris supera por mucho a su compañero Oscar Piastri este año. Al final, estos coches con un 40 por ciento menos de carga aerodinámica que en 2025 exacerban la debilidad del australiano: sin agarre no es nada. Rumores sobre su continuidad acechan.
  1.   Los problemas de adherencia de Mercedes en Budapest acabaron por certificar que el W17 no es el chasis más eficaz de este torneo. En una pista que no premia la potencia, las Flechas de Plata quedaron expuestas. Sin un upgrade aerodinámico seguirán sufriendo estas sorpresas.
  1.   Kimi Antonelli terminó extenuado el Grand Prix, aunque no hizo tanto calor como, por ejemplo, en Austria. Eso da una idea de lo que tuvo que lidiar con la indocilidad de su chasis. En Budapest, el ritmo de Mercedes fue el más lento de los Cuatro Grandes: el campeonato no está terminado.

5.   El equipo de Toto Wolff se quedó sin unidades de potencia gratuitas para cambiar, tras la rotura del impulsor de George Russell en la Q3. A partir de Zandvoort, cualquier cambio por un motor nuevo implicará penalizaciones. Poco apropiado en la pelea por el título de Constructores

6.  Ferrari sigue fallando en ejecución: el viernes le fue favorable pero el viento cambió el sábado y no hubo reacción. A veces es más rápido Charles Leclerc, a veces Lewis Hamilton, pero el equipo no sabe el por qué. Y la ventaja que las SF26 tenían en las largadas se esfumó hace rato.

 

   7.  Con Hannah Schmitz al comando, Red Bull continúa detentando el más fuerte frente estratégico. El segundo puesto de Max Verstappen fue producto de la decisión de no parar en el último VSC. Nunca olvidaron el precepto: en Budapest, manda la posición en pista.

  1.   Que Racing Bulls y Audi están delante de Alpine, ya lo sabíamos. En Budapest comprobamos que lo están en cualquier tipo de pistas, veloces o lentas. Como Mercedes, si Alpine no acierta con una evolución a la brevedad, seguirá hundiéndose en el orden de performance. Ya perdió el quinto lugar en la tabla de Constructores.
  1.   Aun con un marginal ingreso a la Q2, la evolución del Aston Martin se probó como un paso adelante. Todavía están lejos del ritmo del pelotón medio, unos 0s4 por giro, pero anduvieron más rápido que los Haas: en carrera ganó cerca de un segundo respecto de la punta. En Zandvoort aparecerá un nuevo motor Honda y Adrian Newey planea una catarata de mejoras para los próximos cuatro Grands Prix. 
  1.   Cadillac quedó último en el orden y seguirá allí mientras no solucione problemas básicos: Sergio Pérez sufrió tres roturas de suspensión, delantera o trasera, en los últimos siete Grands Prix, desde Canadá. Roturas mecánicas de ese estilo sin que medien toques no son aceptables a este nivel.

Bonus Track: En un circuito sin inconvenientes para la gestión de la energía eléctrica, el Grand Prix fue peleado y entretenido. Una prueba más de lo errada que es la filosofía 50/50 de las unidades de potencia.

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