El GP de Mónaco se volverá una cita emocionante para el equipo McLaren. Acaban de cumplirse 60 años de la primera presentación de un coche de la marca en una carrera del Mundial de Fórmula 1, precisamente la cita monegasca de 1966, disputada el 22 de mayo de aquel año, y la de este fin de semana será la presentación número 1000 del equipo, aunque solo corrieron 998, dado que en el pasado GP de China ni Lando Norris ni Oscar Piastri pudieron largar.
Después de competir durante 8 años para la escuadra Cooper, con la cual había ganado, entre otros, el GP de la Argentina de 1960, Bruce McLaren creó su propio equipo, siguiendo el ejemplo de su excompañero en Cooper, el australiano Jack Brabham.
En aquella cita inicial, el equipo constó de apenas siete personas: McLaren, su mujer Patty (cronometrista), el team manager Teddy Mayer, el diseñador Robin Herd y los mecánicos John Muller, Howden Ganley (que llegaría a ser piloto de F-1) y Tyler Alexander.
No había camiones ni motorhome: el coche se cargó en un trailer, al descubierto, enganchado a una Ford Fairlane rural que deshizo el camino entre Colnbrook (en las afueras de Londres), sede del equipo, y el Principado: Herd, Muller y Ganley tardaron dos días en hacer el viaje en la rural. El resto voló a Niza.
El auto denominado M2B, era un grueso chasis monocasco, que alojaba al motor, un Ford V8 traído desde Indianápolis, achicado desde los 4.200 permitidos en las 500 Millas a los 3 litros obligatorios en F-1. Era pesado, tiraba apenas 300 HP y no había en existencia una unidad de repuesto.
McLaren ya había construido coches sport en 1965, y lucían un color rojo. Pero en Mónaco el M2B fue pintado de blanco con un vivo verde oscuro. Así decorado, el coche remedaba el «Yamura» de la película «Grand Prix», que se filmó en las pistas de Europa durante esa temporada ‘66. La producción del filme le pagó a McLaren para que llevara esa decoración a lo largo de la temporada y poder usar así el metraje filmado en las carreras.
Pese a olvidarse las botitas en su cuarto de hotel y tener que conducir el auto con sus mocasines habituales, McLaren consiguió clasificar su coche en el décimo lugar, entre 16 anotados, a 2s9 del poleman Jim Clark.
En la carrera llegó a estar sexto, pero en la vuelta 9 una manguera comenzó a perder aceite. El óleo se introdujo en el cockpit, los pies de McLaren patinaron al pisar el pedal del freno y el coche casi se estrella. El neozelandés lo condujo a los pits y, al tardar muchas vueltas en repararlo, decidió no continuar la carrera, para no arriesgar el motor. Ya se había asegurado la prima de partida, un dinero asignado por tomar parte de la prueba.
Dos anécdotas para el final: el encargado de ajustar las mangueras de aceite antes de la carrera había sido el propio McLaren; al final del GP solo llegaron cuatro coches, de manera que si el M2B se hubiera mantenido en competencia aún a un ritmo conservador, habría podido sumar puntos en su debut…
Los puntos llegaron recién en Brands Hatch (Inglaterra), la tercera carrera del M2B, cuando el Ford V8 fue reemplazado por un V8 italiano, el Serenissima, y McLaren se ubicó sexto, a dos vueltas. Entre ambas carreras, Bruce y su compatriota Chris Amon ganaron las 24 Horas de Le Mans con un Ford MkII.
En 1967 los McLaren ya iban pintados de papaya; al año siguiente, Bruce consiguió la primera victoria para su marca, al vencer en Spa-Francorchamps (Bélgica).
Murió hace exactamente 56 años, el 2 de junio de 1970 en Goodwood, en el ensayo de uno de sus autos. Mayer se hizo cargo del equipo y bajo su dirección se logró el primer título mundial, con Emerson Fittipaldi en 1974.
Cuando la suerte empezó a declinar, sobre fines de los ‘70, el principal sponsor introdujo a Ron Dennis, que acabó quedándose con el equipo, hasta su salida, una década atrás, mientras Zak Brown era contratado como CEO.
En las 999 carreras que disputaron desde Mónaco 1966, los McLaren lograron 13 títulos de pilotos (con Fittipaldi, James Hunt, Niki Lauda, Alain Prost, Ayrton Senna, Mika Hakkinen, Lewis Hamilton y Lando Norris), 10 títulos de constructores, 203 triunfos (56 de ellos, 1-2), 177 poles, 185 récords de vuelta y 561 podios.
Es el segundo equipo en cantidad de logros y, a esta altura, el segundo más veterano de la grilla, en ambos casos detrás de Ferrari. Lo celebrarán en Mónaco con una decoración especial en sus autos, con el número 1000 pintado en la tapa del motor, la presencia de aquel ya mítico M2B-Ford V8 y los pilotos que contribuyeron a crear la leyenda de la marca.





