El Mercedes-AMG Team Verstappen Racing Nº3 dominaba las 24 Horas de Nürburgring con una ventaja de treinta segundos sobre el Mercedes-AMG Team Ravenol Nº80, cuando una falla en el eje de transmisión lo obligó a detenerse en boxes y perder el liderazgo de la carrera a falta de solo tres horas para el final. Max Verstappen había completado su stint matutino y entregado el volante a Daniel Juncadella, justo antes del contratiempo mecánico.
El Mercedes-AMG Nº3, conducido por Verstappen, Juncadella, Jules Gounon y Lucas Auer, tomó el control de una carrera agitada y consolidó el dominio a partir de la sexta hora. El equipo alemán estableció un doblete en pista, con actuaciones decisivas del tetracampeón mundial de Fórmula 1, quien firmó uno de los momentos más destacados en la madrugada al adelantar a Maro Engel en la segunda vuelta de un intenso duelo a las 03.00 hora local, en una de las maniobras más emocionantes de la competencia.

Verstappen logró entonces una ventaja superior a los 20 segundos antes de ceder el volante a Auer, quien más tarde fue reemplazado por Juncadella, justo en el momento en que, alrededor de las 21:00 horas, aparecieron los primeros indicios de un problema en el coche. Según explicó Stefan Wendl, director de competición de Mercedes-AMG, el piloto español recibió una alerta del sistema ABS, pero consideró que podía gestionarla sin mayores inconvenientes, por lo que continuó en pista.
Posteriormente, el Mercedes-AMG Nº3 comenzó a presentar «ruidos y vibraciones». Tras apenas dos vueltas, Juncadella se vio obligado a reducir el ritmo antes de ingresar a boxes, donde se diagnosticó un problema en el eje de transmisión. «Hemos hablado con Max Verstappen y con los demás pilotos, y por supuesto todos estamos muy decepcionados, sobre todo después de haber peleado por el liderazgo durante tanto tiempo», señaló Wendl, antes de agregar: «Pero hemos decidido que vamos a reparar el coche y volver a salir para las últimas vueltas, para presentárselo a los aficionados».
El incidente le ha proporcionado a Luca Stolz, del Mercedes-AMG Nº80, una ventaja considerable de más de cinco minutos, lo que lo mantiene en una posición favorable para que la marca alemana logre su primera victoria en las 24 Horas de Nürburgring desde 2016. En segundo lugar se ubica ahora el BMW Rowe Nº99, integrado por Dan Harper, Max Hesse, Sheldon Van Der Linde y Dries Vanthoor, mientras que el tercer puesto corresponde al Aston Martin Walkenhorst Nº34, con Mattia Drudi, Filipe Albuquerque, Christian Krognes y Nicki Thiim.





