Un piloto italiano campeón mundial sobre una Ferrari es un sueño que los tifosi persiguen desde que, en un cada vez más lejano 1953, Alberto Ascari obtuviese el doble halago por dos años consecutivos. Desde entonces, nunca más.
Hubo varios títulos de Ferrari, pero ninguno con un piloto nacido en la patria de Dante. Apenas tuvo una chance en 1985 con Michele Alboreto. Tampoco se dio el caso inverso, es decir, un italiano campeón del mundo sobre un auto de un equipo extranjero. Es más, en esto 70 años que pasaron del último triunfo que, en Argentina 1956, Luigi Musso compartió con Juan Manuel Fangio, sólo se registraron 23 festejos peninsulares, hasta que Antonelli irrumpió con esta catarata de seis victorias (cinco en forma consecutiva), con la que se convirtió en la figura central de la Fórmula 1.
Precisamente, esta serie de éxitos con la que Kimi sorprendió a muchos lo han convertido en el principal candidato al título, al tiempo que reactivó las adormecidas ilusiones italianas de ver a un compatriota como campeón mundial. Todo bien, Antonelli es italiano, pero no corre para Ferrari, algo que muchos ya pronostican para un futuro no muy lejano. Corre para Mercedes Benz y, paradójicamente, tiene como principal rival a Lewis Hamilton, piloto de Ferrari…
Toda esta situación crea un dilema para los italianos, quienes, por un lado, disfrutan con ver a un compatriota dominador, pero por otro, también celebrarían que Ferrari se consagrarse con uno de sus pilotos y cerrar la brecha abierta en 2006 con la coronación de Kimi Raikkonen.
Por la simpatía que despierta la juvenil imagen de Antonelli y la pasión histórica que tradicionalmente acompaña a Ferrari, no es fácil la elección entre las alternativas de un italiano campeón sobre un equipo extranjero o un extranjero campeón sobre una Ferrari.
Quien no tiene dudas es Valentino Rossi, uno de los mayores ídolos italianos del deporte motor por su carisma y múltiples títulos en el motociclismo mundial.
“Reconozco lo que significa Ferrari en Italia, Es como una religión, pero personalmente soy hincha de los pilotos y por eso apoyo a Kimi”, es el contundente mensaje de Valentino. A esta opinión, suma su argumento: “Antonelli es un talento extraordinario que posee mucha velocidad. Sería algo realmente especial y merecido que fuese campeón. En Italia no hemos tenido en los últimos 70 años un piloto capaz de ganar un campeonato mundial de Fórmula 1. Ahora lo tenemos, y ese es Kimi Antonelli”.
Muy bien dicho, Valentino. El piloto, siempre debe ser lo prioritario.





