Efectivamente, después de un mes sin competición, debido a las cancelaciones de las carreras en Oriente Medio, la F1 se daba cita en Miami rodeada de grandes expectativas. Las modificaciones en las unidades de potencia, para intentar paliar los problemas derivados del reglamento, más los importantes desarrollos que anunciaban una gran parte de los equipos, hacían esperar un posible punto de inflexión en el campeonato. ¿Pero qué conclusiones podemos sacar al final del fin de semana?
La primera evidencia es que continúa la superioridad de Mercedes; eso sí, no tan marcada como en el inicio de campeonato, pero hay que mencionar que el equipo alemán no traía ninguna mejora en sus autos, mejoras que llegarán en el próximo GP en Canadá. Antonelli sigue demostrando una madurez inhabitual para un chico de apenas 19 años. Pole Position y victoria en la carrera de cuenta y sólo una nueva mala salida le imposibilitó de luchar por algo más que una sexta plaza en la carrera del sábado. Sexto lugar como consecuencia de una penalización por una infracción por superar los límites de pista.
Antonelli se ha echado al equipo a sus espaldas; ahora es el piloto de referencia ante un Russell que se ha visto desbordado por su joven compañero de equipo. No hay ninguna duda que Kimi es un firme candidato al título de Campeón del Mundo. En su debe, mejorar las salidas.
A pesar de la victoria, Mercedes no puede dormirse en los laureles; las mejoras de McLaren han acercado a los de Woking a los alemanes. El nuevo paquete de McLaren ha funcionado. Además del doblete en la carrera sprint, el segundo y tercer puesto en el podio del domingo confirman que hay campeonato. Norris fue la sombra de Antonelli y, quizás, con una estrategia más eficaz en la parada para el cambio de neumáticos, evitando el «undercut» del italiano, podría haber optado a la victoria; y eso que Andrea Stella ha prometido más mejoras para Canadá.
Ahora McLaren comprende mejor la estrategia de recuperación de la energía de la unidad de potencia de Mercedes, su déficit en las tres primeras carreras del campeonato.
Notable mejora del Red Bull, que también presentaba novedades notables, especialmente el alerón «macarena», un concepto idéntico al de Ferrari pero con un diseño diverso. El equipo de la bebida energética, también parece que ha resuelto un problema que arrastraba el auto desde el inicio del campeonato con la dirección. Verstappen parecía muy conforme con el avance técnico a la espera de nuevas mejoras que acerquen a Red Bull a los equipos de punta.
No es el caso de Ferrari. La escudería italiana también presentaba un consistente paquete de mejoras que han funcionado y, aunque la base del auto es buena, el déficit de CVs con respecto a la unidad de potencia de Mercedes, se habla de 20/25 CVs, impide, por el momento, que Ferrari esté luchando por victorias. Ferrari espera la autorización del ADUO por parte de la FIA como agua de mayo, para inmiscuirse en la lucha por el campeonato. Todavía hay tiempo.
Brillante inicio de los Alpine, el mejor de los «otros», y espectacular fin de semana de Franco Colapinto: rápido y consistente. Siempre por delante de Gasly, dentro de las dos Q3 y con una magnífica carrera el domingo. Afortunadamente, sin consecuencia después del toque con Hamilton.
Quizás la energía que le transmitió el público argentino en el road show de Buenos Aires, o quizás el hecho de abrazarse con Leo Messi (como te añoramos en Barcelona Leo), unido a una mayor comprensión del auto y la confianza que le ofrece el A526, así como el apoyo del equipo, están reforzando al pilarense que, en el momento que ha tenido entre sus manos un coche competitivo, vuelve a ser aquel piloto que sorprendió a todo el mundo en aquel GP de Italia de 2024. Ahora, Franco, puede mirar al futuro con renovadas esperanzas, al igual que Alpine, que tiene que seguir trabajando en mejorar el auto, porque los rivales no se van a dormir en los laureles. Este es un campeonato de desarrollos técnicos.
Hablando de técnica, una de las incógnitas del fin de semana era cómo iba a afectar los cambios en las unidades de potencia. En líneas generales, se ha notado una cierta mejora, sin eliminar los defectos principales. Como ya hemos comentado, para eliminar los defectos se necesita una actuación de mayor envergadura que, quizás, podría llegar para 2027. Por el momento, parece que se ha mitigado el riesgo de accidente por la diferencia de velocidades; también, en la vuelta de calificación, el pilotaje es más natural y, en referencia a los adelantamientos, hemos visto un poco de todo: adelantamientos más reales, pero también adelantamientos «yo-yo», tú me pasas y yo te repaso. De todos modos, Ben Suyalem ha querido despedir el fin de semana con una noticia alentadora: ha prometido que para 2031, y quien sabe si para 2030, motores V8, con o sin turbo, de 2,6 litros de cilindrada y con un pequeño kers. Espero que se tomen medidas el año próximo con respecto a la relación motor de combustión/eléctrico, para que la espera no se nos haga demasiado larga.





