A falta de satisfacciones con su seleccionado de fútbol (eliminado del mundial), Italia vibra, se emociona e ilusiona al compás de los triunfos de Kimi Antonelli en la Fórmula 1. Sus tres victorias consecutivas hasta ahora han establecido una marca que los pilotos italianos no fijaban desde los lejanos comienzos del Campeonato Mundial, allá por los inicios de la década del 50. Ni siquiera habían nacido los padres de Antonelli…
Hay que retroceder hasta 1950, año de puesta en marcha del Mundial, y 1952 y 1953, para encontrar los casos de los otros italianos que sumaron tres victorias en una misma temporada entre los corredores peninsulares inscriptos en el libro de ganadores de Grandes Premios.
Il dottore (era abogado), Giuseppe Farina, fue el primero con los tres éxitos (Gran Bretaña, Suiza e Italia) que logró en el primer certamen oficial de la Máxima y que fueron la base sobre la que construyó su único título mundial. El plus eterno que tuvieron sus victorias fue que una de ellas, la de Gran Bretaña, inauguró la historia del Mundial.
Más contundente resultó lo entregado por Alberto Ascari. El gran rival de Juan Manuel Fangio en aquellos tiempos venció en 5 Grandes Premios (Bélgica, Francia, Gran Bretaña, Alemania e Italia) en 1952 y en otros tantos (Argentina,Holanda, Bélgica, Alemania y Suiza) al año siguiente. Sobre su Ferrari era casi invencible en años que regía la reglamentación de la F2. Obviamente, fue campeón en ambos certámenes. El fatal accidente de “Ciccio”, apodo con el que se lo conocía en el ambiente, en Monza 1955, truncó la posibilidad de nuevas hazañas.
Hubo luego un largo tiempo de escasez de victorias italianas, que, como excepciones, contempló una por año de un mismo piloto. Michele Alboreto la cortó en 1985 y, seis años más tarde, le tocó a Riccardo Patrese. Sin embargo, ninguno, pese a correr todo el campeonato, llegó a las tres que tiene Antonelli en apenas cuatro carreras.
Sobre una Ferrari, Alboreto venció en Bélgica y Canadá y tomó alas para pelearle el título a los McLaren de Niki Lauda y Alain Prost. No poco. Tampoco pudo Patrese, quien, ni siquiera pese a vencer en México y Portugal, no dispuso de esa chance ante la prioridad de su compañero Nigel Mansell con el otro Williams.
Ahora es tiempo de Kimi Antonelli y su Mercedes Benz. Ya ganó tres sobre cuatro carreras y le faltan 18, por lo menos. Con su probado talento y la fuerza de sus 19 años, va por más.





