El futuro de las unidades de potencia en la Fórmula 1 volvió a ser el centro de las conversaciones, luego de las declaraciones de Nikolas Tombazis, quien dió detalles sobre las charlas que tuvo con los principales fabricantes de motores del campeonato. El dirigente dejó en claro que el panorama actual es completamente diferente a lo proyectado años atrás.
«Es cierto que el panorama político cambió y, cuando debatimos la normativa actual, las compañías automotrices que estaban muy involucradas nos dijeron que no iban a fabricar otro motor de combustión interna (nuevo) nunca más», explicó Tombazis.
Según contó, en ese momento la industria parecía encaminarse hacia la electrificación total, con plazos definidos para abandonar los motores tradicionales. «Iban a eliminarlos progresivamente y para tal o cual año serían totalmente eléctricas».
Sin embargo, eso no pasó en los tiempos previstos, lo que obligó a replantear algunas estrategias dentro de la categoría. «Obviamente esto no ocurrió. Eso no significa restar importancia a la electrificación a nivel global, pero no ocurrió tanto como se decía. En segundo lugar, una de las historias de las que no se habla con frecuencia porque no es algo visible, es que sí apostamos por combustibles totalmente sostenibles. Y creo que eso es un resultado razonablemente bueno».
Tombazis habló sobre la importancia de blindar a la máxima categoría, especialmente en lo que tiene que ver con la participación de los fabricantes. «En términos de dónde queremos estar en el futuro, sí necesitamos proteger el deporte de la situación macroeconómica mundial, lo que significa que no podemos ser rehenes de que las compañías automotrices decidan formar parte de nuestro deporte o no».
El directivo aseguró que, si bien la presencia de las marcas es fundamental, la categoría debe garantizar su estabilidad incluso ante posibles retiros. «Queremos que formen parte de nuestro deporte, por supuesto; por eso trabajamos tan duro para asegurar la participación de nuevas. Pero tampoco podemos estar en una posición en la que, si deciden que no quieren hacerlo, de repente quedemos vulnerables, así que tenemos que seguir trabajando para reducir los costos».
También advirtió sobre la urgente necesidad de empezar cuanto antes las discusiones técnicas si se pretende introducir cambios en el próximo reglamento, teniendo en cuenta los largos tiempos de desarrollo. «Si vamos a cambiar algo para el próximo ciclo, tenemos que empezar a debatirlo muy pronto porque el tiempo que lleva fabricar una unidad de potencia y un motor y todo eso es bastante largo. Así que, sí, puede sonar un poco extraño estar debatiendo estos asuntos apenas unas pocas carreras después de haber empezado, pero ese es el ciclo natural de la discusión y cuándo debe tener lugar».





