Cataluña es una caldera y entonces los McLaren se encienden. El asfalto del circuito de Montmeló es abrasivo y entonces Oscar Piastri renace. Las características que definieron el torneo de 2025 vuelven a hacerse presentes, bien que en la sexta fecha del corriente torneo, y el equipo bicampeón mundial de Constructores recupera la esperanza en la que, definitivamente, será su carrera número 1000 en el Mundial.
A diferencia de Mónaco, con asfalto suave y en el que los coches de Woking no pudieron encontrar la temperatura ideal para sus cubiertas, y de allí su desteñida performance, esta superficie catalana insufló buena energía en los neumáticos del MCL40.
Además, la única modificación que el equipo que lidera Andrea Stella, los endplates del spoiler delantero, contribuyen a eso: mejor agarre del tren delantero, más fricción, más temperatura.
Piastri, que sigue sufriendo en las pistas de bajo grip –como Montreal o Mónaco-, vuelve a su escenario preferido: buen agarre, fricción en el asfalto, que disimula en parte su incomodidad para lidiar con las cubiertas frías.
En la FP1, el australiano quedó a apenas 0s203 de George Russell y el imbatible Mercedes W17; además, el rookie Leonardo Fornaroli, el monarca vigente de la Fórmula 2, que suplantó al campeón Lando Norris, quedó quinto a 0s853. La lectura era clara: los MCL40 se encienden con el asfalto caliente. No se trata solamente de circular en un circuito más convencional; es el piso de ese circuito, unido al clima, lo que provoca este regreso a la mejor forma.
Con una temperatura de pista cercana a los 50º, y un aire caliente próximo a los 30º, Norris le sacó 9 milésimas al Mercedes de Russell y Piastri quedó mucho más cerca de su compañero (apenas 57 milésimas) que en Mónaco, una semana atrás (274 milésimas en la FP1).
La condición del asfalto produjo una alta degradación de neumáticos en la FP2, cercana a los 0s3 por giro, según el ingeniero Carlo Santi le informó a su piloto, Lewis Hamilton. McLaren y Mercedes son los equipos que mejor pueden lidiar con esa circunstancia. El rango C2-C3-C4 que el proveedor llevó a Barcelona no es el más duro, y no siempre el compuesto blando (C4) fue más veloz que el medio (C3).
Un distintivo del MCL39 campeón en 2025 era su capacidad para disipar el calor excesivo en sus cubiertas, algo que los rivales no lograron emular. Si se mantiene el clima caliente durante el fin de semana –esta carrera se disputa más cerca del verano europeo que lo habitual- y el Grand Prix reclama, como parece, dos detenciones para recambio de cubiertas, entonces Norris y Piastri pueden volver a soñar con quebrar el invicto de Mercedes.
Soñar no cuesta nada.





