Tener una fuerte personalidad es una condición indispensable en un piloto de Fórmula 1. Ni qué hablar en quien pretende convertirse en campeón mundial. Ser un duro con una mentalidad a prueba de misiles resulta un requisito tan importante como poseer talento conductivo y disponer de un buen auto.
«Para ser campeón, hay que ser malo… », suele sentenciar, localizando y justificando esa «maldad» en una forma de proceder que, en busca del objetivo, no otorga la mínima concesión a sus rivales, con un accionar muchas veces arriesgado e incluso intimidatorio.
Alan Jones, Nigel Mansell, Michael Schumacher, Alain Prost , Ayrton Senna y Max Verstappen, por citar los más recientes, son claros ejemplos de esta situación, sin que por esto queden reducidos sus méritos. Todos tuvieron ese espíritu de «maldad» al que apelaron cuando más lo necesitaban.
Esto no quiere decir que todos los campeones hayan nacido con ese instinto de maldad. Hubo quienes debieron incorporar a su personalidad para no estar en desventaja con sus feroces rivales. Nico Rosberg es un caso, y así recuerda el cambio que, en el campeonato 2016, tuvo que realizar en su personalidad para enfrentar a su compañero Lewis Hamilton.
«Cambiar mi manera de ser fue una decisión psicológica deliberada para dejar de ceder y abandonar mi tendencia natural de ser bastante amable en la pista. Por eso tuve que dejar de ser el mismo de siempre porque el verdadero Nico Rosberg era demasiado amable. No fue fácil. Tuve que esforzarme bastante y a veces ser más duro, aunque ser así no me salía de forma natural», revela Nico, quien al finalizar la temporada encontró recompensa a ese especial y gran esfuerzo con la conquista de su único título mundial.
El costo fue un tremendo desgaste mental que motivó su inmediato retiro del automovilismo, sin darse el gusto de lucir el número 1 en su Mercedes Benz.
A una década de distancia, Rosberg ve una reedición de aquella situación personal en Lando Norris y su relación deportiva con Max Verstappen. «Como dice la gente, Lando, en general es demasiado amable. Por eso siempre ha perdido en los duelos rueda a rueda con Verstappen», analiza antes de darle la siguiente recomendación:
«Lo que necesita hacer Lando para terminar con esa situación es mantenerse firme en su posición en la pista, incluso generando algún choque. Esto será un mensaje para Max, que percibirá que Lando está cambiando y se está volviendo más duro y pensará que para la próxima vez que se encuentren deberá actuar de otra manera para evitar el choque. Será una lección…», aconseja.
Un consejo de campeón a campeón.





