Es un mundo tremendamente exigente el de la Fórmula 1. Por eso todos y todos valen a partir de los resultados entregados. Por eso, las opiniones cambian con la velocidad de los autos. Tenes buenos resultados, vales. No los tenes, no servís. Así de simple y cruel.
Liam Lawson y Yuki Tsunoda pueden dar fe de esta situación. Hace un año, el neozelandés ya estaba fuera del equipo Red Bull, luego de apenas un par de carreras en las que no llegó al tercer corte clasificatorio y estuvo lejos de las actuaciones de su compañero Max Verstappen. Fue degradado a Racing Bulls, y Liam lo sintió como un alivio.
A Tsunoda le tuvieron más paciencia como reemplazante de Lawson en esa segunda butaca de Red Bull, considerada “venenosa” por la permanente comparación con el incomparable Verstappen. Le fue un poco mejor que Lawson, pero no lo suficiente para conservar el puesto. Para este año, Red Bull ascendió a Isack Hadjar a su equipo mayor, mantuvo a Lawson en Racing Bulls, y sólo dejó a Yuki como piloto de reserva.
Esos movimientos que hace el destino para otorgar nuevas oportunidades hicieron que Red Bull tuviese que volver a confiar en Lawson y Tsuoda. La fractura en una de sus muñecas sufrida por Hadjar en un entrenamiento físico lo dejó afuera de la carrera de Zandvoort y ahí no le quedó otra a Red Bull que apelar a sus reservas. 
Ambos aprovecharon sus oportunidades, al menos, para mostrarse. Lawson clasificó 7°, inmediatamente detrás de Verstappen, pero a sólo 065/1000 y en carrera, ante el prematuro abandono del neerlandés, salvó el honor del equipo con un destacado 7° lugar. Sólo lo superaron las parejas de los tres grandes equipos (McLaren, Mercedes Benz y Ferrari).
Como era de esperar en un ambiente tan materialista, coincidieron con las llegadas de los buenos resultados los elogios sobre ambos pilotos. ”Liam tuvo una buena actuación, y no sólo por la posición que ocupó. Siempre estuvo cerca de los tiempos de Verstappen y supo interpretar una carrera difícil en su desarrollo. Ante el abandono de Max salvó la situación general del equipo y llevó al auto a una importante suma de puntos, Consiguió el mejor resultado que podía lograr “, señaló Laurent Mekies.
También, y hasta más encendidos, resultaron los elogios del director deportivo de Red Bull a Tsunoda. “La actuación de Yuki fue realmente sensacional, Dio un paso adelante muy grande en su madurez, respuesta técnica y velocidad. Además, se mostró más tranquilo. Todas estas virtudes juntas han convertido a Tsunoda en un verdadero líder dentro del equipo”.
Semejantes piropos entusiasmaron y elevaron el ego de Tsunoda, al punto que en su cuenta X, lanzó este particular mensaje: ¡¡¡Llamenme, por favor!!!
Pese al eufórico elogio, Mekies aclaró que el puesto de Hadjar en Red Bull no peligra y allí estará cuando complete su recuperación. Pero ojo Isack, cuídate de tener una floja actuación, porque los resultados mandan y cambian las opiniones.





