Lando Norris culminó el Gran Premio de Bélgica en la séptima posición, resultado que, a pesar de sumar puntos, no lo dejó para nada satisfecho. Si bien explicó que tuvieron un gran rendimiento durante todo el fin de semana y que se sintió cómodo manejando el MCL40, reconoció que hubo una serie de inconvenientes que condicionaron el resultado final.
«Tengo sentimientos encontrados. Este fin de semana, el potencial era altísimo, tanto por mis sensaciones con el coche como por el ritmo, que era lo suficientemente fuerte como para permitirnos luchar por el podio. Me sentí muy seguro con la puesta a punto y sabía exactamente cómo se comportaría el coche, lo cual es una gran ventaja para nosotros de cara al futuro», comentó Norris una vez terminada la actividad.
A pesar de esto, el británico explicó que diferentes circunstancias fueron las que terminaron perjudicando su rendimiento. «Es una pena el resultado; todo lo que podía complicarnos la vida, lo hizo. Tuvimos mala suerte con los coches de seguridad virtuales, que favorecieron a nuestros rivales, y el retraso causado por un problema técnico durante la parada en boxes nos costó una cantidad significativa de tiempo, lo que se traduce en posición en pista y puntos», afirmó.
De todas maneras, el piloto británico no se queda con lo sucedido en Spa y espera volver con nuevas energías al Hungaroring este fin de semana: «Cuando tienes el ritmo para lograr un gran resultado, pero te frenan factores desfavorables como estos, es frustrante. Ahora trabajaremos para analizar qué salió mal y aprender de ello antes de volver a la pista en Hungría».





