Franco Colapinto participó este domingo en el mítico Festival de la Velocidad de Goodwood, el tradicional evento que desde 1993 transforma los jardines de Goodwood House, en el condado de West Sussex, al sur de Inglaterra, en uno de los grandes escenarios del automovilismo mundial. Durante cuatro jornadas intensas, cientos de coches históricos y modernos desfilaron ante una multitud que, como cada año, agotó las entradas con mucha anticipación. En esta edición se exhibieron 694 vehículos entre autos y motos, entre ellos el Lotus E20 que Alpine utiliza habitualmente en sus exhibiciones internacionales.
Luego del paso de Nina Gademan, Pierre Gasly, Alex Dunne y Paul Aron durante los tres primeros días, el cierre del festival quedó reservado para el pilarense. El argentino se lució al volante del Lotus E20 en la tradicional trepada a la colina y desató la ovación del público con un trompo. Aunque esta vez no castigó los neumáticos con la intensidad que mostró en las calles de Buenos Aires, regaló varias aceleradas a fondo para el disfrute de los fanáticos. Además, compartió el fin de semana con otras figuras de la Fórmula 1, como Lando Norris, Andrea Kimi Antonelli, Liam Lawson, Isack Hadjar y Arvid Lindblad. Uno de los momentos más emotivos llegó cuando coincidió en pista con James Vowles, jefe del equipo Williams, que condujo el histórico FW18. Apenas descendió del coche, el británico fue a buscar al bonaerense para fundirse en un abrazo.
We think @FranColapinto likes @fosgoodwood 😏 pic.twitter.com/tgr3A9BKui
— BWT Alpine Formula One Team (@AlpineF1Team) July 12, 2026
Al bajarse del monoplaza, Colapinto pasó por los micrófonos de la transmisión oficial y reflejó su felicidad por saldar una cuenta pendiente: «Tenía muchas ganas de venir el año pasado, estuve muy cerca de lograrlo y por fin se dio, así que estoy feliz de estar acá. Sin dudas es uno de los festivales más grandes del mundo y el que reúne a los mejores autos. Llegué recién esta mañana y quiero recorrer cada rincón. El E20 es un auto increíble de manejar, pero también es espectacular ver a los demás y lo que hacen. La subida a la colina es realmente genial. Siempre lo había visto por YouTube y esta vez me tocó experimentarlo en vivo».
En un escenario donde conviven prototipos de Le Mans, leyendas del WRC, superdeportivos de calle y motos clásicas, el piloto argentino aprovechó para revelar un fanatismo oculto y proyectar un deseo para su carrera. «Me encantan los autos de rally, para mí son los mejores. La velocidad a la que transitan por el pasto o la grava en un tipo de competencia donde ni siquiera conocen las curvas a fondo es impresionante. A veces no se valora lo suficiente lo que hacen ni el riesgo que toman. Es una de las disciplinas más espectaculares del deporte motor y me encantaría probar suerte algún día», comentó para cerrar.





