Pasaron los meses y las tibias amenazas que en principio rodeaban las otras carreras en territorio árabe, Qatar y Abu Dhabi, se fueron calentando ante la continuidad del problema y la indefinición de las autoridades de la Federación Internacional del Automóvil (FIA).
Esta situación alentó la posibilidad de recurrir a circuitos europeos y, entre ellos, sobresalió la figura de Imola, desplazado este año del calendario original. Activos como son, y alentados por la actuación de Kimi Antonelli, los italianos se pusieron manos a la obra y comenzaron con los preparativos para acondicionar el circuito Enzo y Dino Ferrari a las exigencias del acontecimiento.
“Dada la complicada situación internacional en el Oriente Medio estamos colaborando con el Gobierno y las instituciones deportivas para asegurarnos que estamos preparados para organizar un segundo Gran Premio en nuestro país”, avisó Gerónimo La Russo, presidente del Automóvil Club Italiano. Con estas palabras, el directivo marcó presencia sobre las intenciones concretas de tomar a su cargo el reemplazo de la carrera qatarí.
Los árabes sintieron el impacto y, favorecidos por la indecisión de la FIA, enseguida salieron a aclarar que por sus pagos todo marchaba en forma normal en la organización de la carrera prevista para el 30 de noviembre, al punto que ya estaban a la venta las entradas.
“No sabemos qué va a pasar porque la situación regional sigue siendo impredecible”, reconoce Abdul Rahman bin Abdullatif A Mannai, presidente de la Federación de Automovilismo y Motociclismo de Qatar, sobre los cambiantes niveles de tensión que tiene el conflicto bélico ante las cambiantes posturas del mandatario estadounidense Donald Trump.
Este reconocimiento no le impide al dirigente qatarí mantener el optimismo sobre la realización de la carrera. “Qatar ha demostrado que puede albergar grandes acontecimientos deportivos internacionales. Por eso el plan es que se celebre el Gran Premio de forma segura con los estándares más altos”, recordó el directivo, antes de precisar que “además nuestro aeropuerto está operativo al 100%, incluidos los vuelos de tránsito entre Asia y Europa”.
A la espera de la decisión de la FIA, anunciada para este mes de septiembre, Al Manani agrega: “Por nuestra parte, no podemos detener los planes y la venta de entradas. Tenemos que estar preparados. y listos para las carreras de Moto GP (8 de noviembre) Y Fórmula 1 (29 de noviembre.) Estamos en marcha y todo va bien hasta ahora pero no sabemos qué puede pasar”.
Esta duda tendrá respuesta en los próximos días. Por encima del optimismo de las partes, según se especula, es alta la posibilidad de cancelación de la carrera de Qatar y su reemplazo por Imola. Respalda esta alternativa el antecedente de la cancelación de la carrera del Mundial de Endurance y el escepticismo de los integrantes de la Fórmula 1 a viajar a una zona en conflicto.
¿Imola o Qatar? Sea quien fuere el elegido como escenario de la fecha final de Fórmula 1, lo importante es que se termine la Guerra.





