La Fórmula 1 está de luto por el fallecimiento de Alan Jones, un Campeón Mundial de la categoría y protagonista de una etapa muy importante en la constitución del prestigio de Williams. El australiano, nació el 2 de noviembre de 1946 en Melbourne y alcanzó su mejor momento en 1980 al consagrarse campeón del mundo y convertirse en el segundo piloto de su país en conseguirlo, después de Jack Brabham.
Conocido como «Jonesy», el piloto participó por primera vez dentro de la máxima categoría en el Gran Premio de España de 1975, cuando tuvo su oportunidad con el equipo Hesketh. Desde ese momento, construyó una trayectoria que incluyó distintos equipos, entre ellos Surtees, Lola, Hill y Shadow, antes de tener su oportunidad en Williams el lugar donde alcanzaría sus mayores éxitos.
Su primer gran resultado fue en el Gran Premio de Austria de 1977, cuando consiguió la victoria en la carrera inaugural de la temporada al volante de un Shadow. Ese triunfo cambió su carrera por completo y confirmó que tenía condiciones para competir por mucho más.
En 1978, el australiano obtuvo su primer podio en el Gran Premio de Estados Unidos, junto a Williams. Un año después, en Silverstone, logró su primera pole position junto al equipo británico.
Su momento de brillar llegó en 1980. Jones consiguió cinco victorias en catorce Grandes Premios y se aseguró el título mundial. Este fue el primer título que consiguió Williams dentro de la categoría, a su vez, y sería su primer Campeonato de Constructores.
El australiano triunfó en Argentina, Francia, Gran Bretaña, Canadá y Estados Unidos. Su rendimiento a lo largo de esa temporada fue clave para consolidar a Williams entre los equipos de punta dentro de la élite del automovilismo internacional.
Al año siguiente ganó dos carreras y peleó por el campeonato, aunque terminó tercero, detrás de Nelson Piquet y Carlos Reutemann, su compañero de equipo.
Una vez que se retiró como piloto, encontró una manera de permanecer ligado al automovilismo: se convirtió en comentarista y analista televisivo en Australia.
Esta mañana, su esposa Amanda Butler-Davis comunicó el fallecimiento del campeón del mundo: «Nos entristece profundamente anunciar el fallecimiento de nuestro querido Alan, que murió el 5 de noviembre tras una breve enfermedad. Sus seres más cercanos le echarán mucho de menos y le recordarán con cariño, al igual que los numerosos aficionados cuyo apoyo siempre agradeció».
Por su parte, Stefano Domenicali, presidente y director de la Fórmula 1, le dedicó unas palabras: «Estoy profundamente entristecido por el fallecimiento de Alan Jones, un verdadero grande de nuestro deporte y un piloto extraordinario. Alan fue un competidor formidable, un líder natural y un ícono que inspiró a generaciones de aficionados, especialmente en su querida Australia».
«Su lugar en la historia de la Fórmula 1 está asegurado, especialmente por haber conseguido para Williams sus primeros campeonatos mundiales de Pilotos y Constructores en 1980, un momento decisivo para el equipo y para nuestro deporte. Pero, más allá de sus logros en la pista, Alan será recordado por su carácter, su pasión y la huella imborrable que dejó en la Fórmula 1», agregó.
El equipo británico también se tomó un momento para dedicarle unas palabras a Jones: «Lamentamos profundamente el fallecimiento de Alan Jones. Una verdadera leyenda de Williams, Alan forjó un vínculo extraordinario con Frank Williams y Patrick Head y pasó a la historia al conquistar nuestro primer Campeonato Mundial de Pilotos en 1980. Marcó el camino para los futuros campeones de Williams: un piloto rápido, exigente e inquebrantable, con mentalidad competitiva, que amaba el automovilismo y le dedicó su vida. Lo extrañaremos mucho. Enviamos todo nuestro cariño a su familia y amigos».
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