Christian Horner reapareció en el Gran Premio de Gran Bretaña, esto provocó cataratas de especulaciones en referencia a su vuelta a la Fórmula 1. El exjefe de equipo aprovechó esta oportunidad para defender su gestión y explicó por qué los cambios en un equipo no tienen efecto inmediato.
Horner dijo que las transformaciones dentro de una estructura de Fórmula 1 requiere paciencia y que los resultados no aparecen de un día para otro. «Normalmente se necesitan entre nueve y doce meses para ver un cambio», declaró el británico.
A su vez, explicó que los procesos internos ya estaban en marcha y la situación no iba a cambiar el resultado final. «Todo lo que pasó el año pasado se habría desarrollado de la misma manera incluso si me hubiera atropellado un autobús y no me hubieran reemplazado».
Christian Horner regresará a la Fórmula 1 en Silverstone y lanzará sus memorias
El británico aprovechó la oportunidad para hacer un balance de sus veinte años en Red Bull y aseguró que su trayectoria habla por sí sola y no necesita reconocimiento externo para valorar lo conseguido. «Solo se me puede juzgar por lo que hice, así que supongo que la historia decidirá cuál será mi legado. Pero no busco elogios; estoy satisfecho conmigo mismo por lo que logré».
Al mismo tiempo que realizó estas explicaciones, se tomó un momento para hablar sobre su futuro. Reconoció que todavía mantiene intacta la pasión por la categoría y dejó abierta la posibilidad de asumir un nuevo proyecto. «No siento la obligación de regresar; podría convertirme fácilmente en una nueva versión de Jeremy Clarkson. Pero hay una parte de mí que siente que aún no terminé con la F1».





