CHECO PÉREZ QUIERE ANDAR MÁS DE 300

Este fin de semana cumple 300 Grand Prix pero ya renovó contrato hasta fines de 2029. Cómo hace un ganador para insistir desde el fondo del pelotón sin perder la motivación.

Los amigos mexicanos amantes de la F-1 consultan: “¿Hay alguna mínima posibilidad de que Checo pueda subir al podio este fin de semana?”. La respuesta es, por supuesto, negativa: Sergio Pérez conduce el peor coche de la parrilla y aunque viene venciendo por escándalo a su compañero Valtteri Bottas, no existe tal chance en este Grand Prix de la Ciudad de México.

Claro que al popular azteca eso no le importa tanto, porque ha tenido la suerte de que esta nueva cita ante su público sea la número 300 en la F-1, desde su debut en aquel ya lejano GP de Australia de 2011.

“Es una locura llegar a 300, pero llegar a 300 en México, faltando unos años, faltando unas carreras, carreras canceladas…”, se asombra. “Es una locura, pero poder celebrar frente a todo mi país, cuando definitivamente tengo a los mejores aficionados en todo el mundo…”.

La cifra no se quedará en 300: quedan todavía cinco Grands Prix más si el calendario 2026 se cumple (si no, serán cuatro…) y, además, el piloto de Guadalajara tiene por delante otros tres años de contrato con Cadillac, que le auguran al menos otros setenta Grands Prix en su historial.

La duda está instalada: ¿cómo hace un piloto ganador en la máxima categoría, que se acostumbró a pelear las posiciones de punta, para trabajar en el fondo del pelotón sin sentirse afectado?

La explicación: pensando en que, en algún momento, el panorama cambiará. «La Fórmula 1 se trata de resultados. Tenemos tres años por delante para ver en qué quedamos”, explica. “En este momento somos el último equipo, así que veremos… No quiero decir ganar una carrera o conseguir podios o algo así. Pero me encantaría vernos convertirnos en uno de los grandes equipos de la F1, entonces estaría feliz».

Es improbable que ello ocurra en tres años, tanto como que vaya al podio este domingo. Pero el mexicano es perseverante y sonríe de todas formas: “Aquí (en Cadillac) es donde quiero terminar mi carrera y darlo todo”.

En su campaña se destacan una serie de mojones importantes: la primera victoria en Sakhir 2020 (en la única carrera disputada en el anillo del circuito de Bahrein), después de 180 Grands Prix, piloteando un Force-India; el triunfo en Mónaco 2023, ya con Red Bull, y el subcampeonato al cabo de ese año; su dominio sin par del circuito de Baku, en Azerbaiján, con dos triunfos y cuatro podios allí; las tres poles, los 39 podios, el primero en Canadá 2012, y el último en China 2024, y los 12 récords de vuelta. Y la vigencia: tiene ya 36 años y quiere seguir.

Con la misma fortaleza con la que toleró el maltrato en McLaren durante el año (2013) que compitió allí, o la ola de críticas, muchas de ellas injustas, que sufrió en su última temporada (2024) en Red Bull, encarará este último tramo de su campaña.

“Checo es leyenda”, dijo alguna vez Max Verstappen, camino a consagrarse campeón del mundo por primera vez con el azteca como compañero. “Para los mexicanos es una leyenda, sin duda, un ídolo”, afirmó Rafael Márquez, el entrenador del seleccionado tricolor, que fue a saludarlo ayer al autódromo “Hermanos Rodríguez”.

Llegue como llegue al final, sus fanáticos disfrutarán mucho de Checo Pérez este fin de semana. Y no solo ellos: “De todos los pilotos, para mí Checo es el más cercano. Es la persona con la que realmente hablo, le pido consejos, me acompaña, siempre estuvo a mi lado y eso lo aprecio un montón”.

Firmado: Franco Colapinto.

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