Suele decirse que más difícil que ganar un título de campeón es defenderlo y conservarlo. Es posible o no. De esto último pueden dar cuenta los múltiples ejemplos de pilotos que han repetido, incluso más de una vez la ambicionada conquista.
Claro que también hay unos cuántos que pueden suscribir el concepto inicial. Son aquellos que, tras acceder a la corona, no lograron, no sólo defenderla al año siguiente, sino tampoco recuperarla en las siguientes temporadas. Como integrantes destacados, de los últimos ejemplos, encontramos a James Hunt, Jody Scheckter, Alan Jones, Keijo Rosberg, Nigel Mansell, Damon Hill, Jacques Villeneuve y Jenson Button.
Es apresurado sumar a esta nómina a Lando Norris. Con 26 años, tiene mucha F1 por delante y nuevas oportunidades para repetir la coronación. Sin embargo, hay quienes afirman que Lando ya se dio por conforme con el título logrado y priorizó el disfrutar de la vida.
En esta desmotivación se puede hallar el motivo de una irregular campaña 2026 que, salvo el breve periodo de sus dos victorias consecutivas en Hungría y Países Bajos y la permanente superioridad sobre su descolorido compañero Oscar Piastri, no lo mostraron con la imagen del campeón que era. Por el contrario, pasó casi desapercibido ante los mejores resultados de sus rivales de punta.
“Reconozco que no fue la mejor defensa de mi campeonato, pero también digo que mucho más no podía hacer con lo que tenía para enfrentar a los Mercedes Benz, las Ferrari y el Red Bull de Verstappen”, argumentó Norris, quien al momento de señalar los principales defectos del McLaren dijo que:
“El McLaren se ha vuelto un coche difícil de manejar, especialmente a partir de la mejoría de nuestros rivales. Creo que esto está bastante claro en las zonas más lentas con los problemas en la parte trasera”.
Por último, Norris no tuvo dudas para, en el repaso de la escala de los Cuatro Grandes Equipos, ubicar actualmente a McLaren en el cuarto lugar. Lo mandó al descenso en ese selecto grupo.





