
El Gran Premio de Australia marcó el inicio de esta nueva era de la Fórmula 1. Lamentablemente, aquello que habíamos anticipado terminó cumpliéndose. En clasificación no se notó tanto, porque en una sola vuelta hay suficiente carga eléctrica en la batería para entregar los 4 MJ permitidos. En un circuito como Albert Park no es demasiado, pero todos estaban en la misma situación, y los autos más rápidos clasificaron adelante, como siempre. Ahí no hubo sorpresas.