Toto Wolff, director ejecutivo de Mercedes, recordó el choque entre Lewis Hamilton y Nico Rosberg en el Gran Premio de España 2016 y reveló cómo gestionó internamente el incidente. En una entrevista con Rustin Dodd, periodista de The New York Times, el austríaco explicó que llegó a ‘despedir’ a ambos pilotos de forma simbólica, advirtió que uno podría ser apartado si volvían a chocar y defendió la competencia interna como parte natural del deporte, con un límite claro: no comprometer al equipo.
Hamilton y Rosberg mantenían una relación cercana desde la infancia, pero dicho vínculo se deterioró cuando comenzaron a disputarse el Campeonato de Pilotos como compañeros en el entonces dominante Mercedes. La tensión derivó en varios incidentes y alcanzó su punto máximo con el choque en la primera vuelta en Barcelona. El episodio también tuvo consecuencias económicas: ambos pilotos debieron abonar 360.000 euros, según reveló el ex piloto finlandés en declaraciones a Sky Sports.
Consultado sobre la dualidad de los pilotos dentro de un mismo equipo, como compañeros y rivales al mismo tiempo, sobre si dicho nivel de competencia interna debe fomentarse, Wolff explicó: «Que yo sepa, no existe ningún equipo deportivo donde, dentro de la misma estructura, dos pilotos que se consideran compañeros no sean, al mismo tiempo, los mayores rivales, porque trabajan y compiten con material equivalente. Así que tu carrera depende de superar a tu compañero».
«Veo pilotos que se alegran muchísimo, incluso si no suben al podio, simplemente por haber superado a su compañero de equipo. Esa es la única forma de medir su habilidad o su rendimiento. Todos sabemos que los pilotos, en cierto modo, son como niños pequeños traumatizados, porque a los seis años te suben a un karting que va a 96 km/h. Está lloviendo. Hay otros 20 kartings a tu alrededor. Estás solo y tienes que superar ese miedo, tienes que superar la soledad», continuó el director ejecutivo de Mercedes.
«De repente, ascienden en las categorías inferiores y llegan a un equipo de Fórmula 1. Representas la marca Mercedes y debes aceptar que no todo gira en torno a ti. Es un hecho: son competidores. Aceptamos la competencia. Aceptamos que compitan entre sí siempre y cuando respeten ciertos límites. Es muy sencillo: no deben chocar entre ellos», sentenció Wolff, en referencia al episodio en Barcelona, ocurrido una década atrás.

Cabe recordar que, tras un intenso duelo con Hamilton, Rosberg se consagró campeón del mundo en 2016. Unos días después de lograr su primer y único título mundial, puso fin a su carrera en la Fórmula 1. El británico, en cambio, amplió su palmarés hasta alcanzar los siete Campeonatos. En la actualidad, compite para Ferrari, aunque con un inicio discreto en 2025 tras su salida de Mercedes, equipo con el que completó doce temporadas y conquistó seis de sus títulos. En 2026, después del Gran Premio de Japón, Hamilton marcha cuarto en el Campeonato de Pilotos con 41 puntos, por detrás de su compañero Charles Leclerc, que suma 49.
Wolff también detalló cómo gestionó internamente el incidente en España. «Nunca he tenido miedo de dejarlo bien claro. En 2016, (Nico) Rosberg y (Lewis) Hamilton chocaron. Luego, volvieron a chocar. Así que los despedí. Llamé a mi director ejecutivo, Dieter Zetsche (de la compañía automotriz Mercedes-Benz), y le dije: ‘Mira, tienes que firmar algo’. Él me devolvió la llamada y me dijo: ‘¿Vas a despedir a ambos pilotos?’. Yo le dije: ‘Sí, porque de lo contrario no entenderán lo importante que es para el interés de la marca y del equipo por encima del suyo propio’», reveló.
«Fue su rivalidad personal la que se apoderó de ellos. Lo que comenzó como una sana competencia se convirtió en una rivalidad y luego en animosidad. Eso es algo que no permitiría en la organización. Basándonos en estos factores, les enviamos un correo electrónico diciéndoles: ‘Por el momento, no forman parte del equipo’», agregó el austriaco.

«El miércoles los llamamos y les dijimos: ‘Vengan mañana’. Yo les dije: ‘Mi problema es que no sé de quién fue la culpa’, porque es un asunto complejo. Como todo en la vida, nunca es 100% culpa (de una persona). Puede ser 50-50. Puede ser 51-49. Podría ser 70-30. No puedo juzgar. Así que lo que les dije es que si vuelve a pasar, uno de ellos tendrá que irse. Puede que me equivoque, puede que despida a la persona equivocada», sentenció.
Por último, Wolff recordó el mensaje que les transmitió a Hamilton y Rosberg después del accidente en Barcelona. «¿Qué piensan las personas que necesitan pagar sus hipotecas y trabajan en las fábricas de Mercedes? ¿Que ustedes dos chocan porque se caen mal? Eso afecta directamente la vida de dos mil quinientas personas. ¿Quién se creen que son? Esa es una idea importante que deben tener los pilotos», concluyó.





