Toto Wolff comenzó a evaluar el futuro de Mercedes en la Fórmula 1 ante su eventual salida como jefe de equipo y director ejecutivo. En una entrevista con el podcast Cheeky Pint, el austríaco reveló que analiza a dos o tres integrantes de la organización para reestructurar y distribuir las responsabilidades que hoy concentra, con el objetivo de garantizar la continuidad del proyecto sin depender de una sola persona.
«Para mí, no es importante dejar un legado… para mí es importante hacer lo mejor para la familia y para el equipo. Eso significa analizar la estructura futura para que este equipo pueda seguir adelante sin mí», explicó Wolff, quien está al frente de Mercedes desde 2013. «Creo que mi trabajo se dividirá entre dos o tres personas a las que estoy evaluando en este momento y que, en mi opinión, ya están haciendo un gran trabajo aprovechando todas sus fortalezas en diversas áreas», añadió.

Mercedes ya experimentó un esquema de liderazgo compartido a finales de 2023, cuando Wolff se ausentó de los Grandes Premios de Japón y Qatar por una intervención quirúrgica en la rodilla. En aquel momento, Bradley Lord (director de comunicaciones) y Jérôme d’Ambrosio (entonces responsable del desarrollo de pilotos) asumieron parte de las tareas operativas en pista. Sin embargo, la posterior partida de d’Ambrosio hacia Ferrari deja abierta la incógnita sobre quiénes acompañarán la futura conducción.
La eventual salida de Wolff no implicaría su desvinculación de Mercedes. El austríaco posee un tercio de las acciones del equipo, junto con Mercedes-Benz e INEOS, y contempla la posibilidad de asumir la presidencia, ya sea ejecutiva o no ejecutiva. Sin embargo, aclaró que dicha alternativa exigiría una separación clara entre la propiedad y la gestión deportiva para evitar conflictos con quienes queden al mando. «Probablemente no sea posible una ruptura total si sigo siendo el propietario. Ese tipo de presidencia, ya sea ejecutiva o no ejecutiva, es algo que podría ocurrir, pero tiene que hacerse de una manera muy, muy precisa porque no se puede estar al margen e interferir en el día a día de la empresa», explicó.

Wolff rechazó la posibilidad de convertirse en una figura que cuestione desde fuera las decisiones de sus reemplazantes. Para el austríaco, la clave estará en definir con precisión sus atribuciones y respetar la autoridad de quienes asuman el mando. «Hay que conocer a la perfección cuál es tu papel. Eso no significa criticar desde fuera y ser el que se sienta en la tribuna a decir que lo has echado todo a perder. No puedes llamar directamente a los pilotos. No se trata de interferir en el día a día, así es como me gustaría ser en el futuro», concluyó.
Con Andrea Kimi Antonelli a un paso de asegurar el Campeonatos de Pilotos y Mercedes cerca de amarrar el Campeonato de Constructores esta temporada, lo que elevaría sus registros a ocho y nueve coronaciones, respectivamente, la eventual salida de Wolff marcaría el cierre de una laureada era iniciada en 2013. El austriaco no anunció una fecha para dejar el cargo ni reveló quiénes son los candidatos que evalúa. Sin embargo, por el momento, busca repartir sus responsabilidades y mantener la continuidad del proyecto cuando el austríaco deje la dirección del equipo.





