Toto Wolff salió a defenderse de las versiones que ponen en la mira al motor Mercedes y la legalidad del trabajo realizado por su equipo. El director de la escudería dijo que la marca alemana trabajó dentro del marco reglamentario y que no existe ninguna irregularidad en su unidad de potencia.
«Nos aseguraron que todo lo que hicimos cumple con las normas. Y ni siquiera hablamos de un aumento considerable del rendimiento. Esa es la situación, pero creo que nuestros rivales se sintieron perjudicados y llevan mucho tiempo presionando a la FIA», expresó Wolff, dejando entrever que las quejas son de equipos que consideran que Mercedes tiene una ventaja técnica.
El jefe de equipo también se refirió a la posibilidad de que la Federación Internacional del Automóvil realice modificaciones en la normativa de motores. «Existe un proceso de gobernanza. Si esta gobernanza vota a favor de un cambio en la normativa de motores, tenemos que aceptarlo. Así son las cosas, y en un caso como este, sería perjudicial para todos los equipos con motores Mercedes», explicó.
Wolff buscó restarle importancia a la supuesta superioridad técnica, al señalar que la diferencia es mínima. «La ventaja para nosotros es de solo unos pocos caballos de potencia», afirmó.
Por su parte, James Vowles, jefe de equipo de Williams, defendió la unidad de potencia de la escudería alemana. «Mi postura firme al respecto es que la unidad de potencia que tenemos en el coche cumple completamente con el reglamento. No es un mes de trabajo, sino varios años de trabajo para producir la unidad de potencia a ese nivel», declaró Vowles.





