Después de Australia, el primer Grand Prix del año, los medios ingleses se calzaron la servilleta: después de un compatriota campeón mundial, viene otro. George Russell marcó la pole y ganó la carrera, conduciendo el mejor coche de la grilla y, por lo tanto, su único rival podía ser su inexperto compañero de equipo, el italiano Kimi Antonelli.
¡Cómo ha cambiado el panorama! Tres carreras más tarde, el chico de Bologna acaparó todo. Tres poles, tres carreras, 20 puntos de ventaja en el torneo y la sensación de que está en un viaje.
En Miami fue paliza. Antonelli le sacaba en promedio cuatro décimas de segundo en cada tanda y terminó ganándole por 43 segundos, algo así como siete décimas por vuelta.
Reivindicado por la decisión que tomó hace dos años, elegir a Antonelli para reemplazar a Lewis Hamilton, Toto Wolff está encantado con lo que ocurre. Y repite dentro del box lo que le muestra en especial Peter Bonnington, el ingeniero que trabaja con su joven piloto: «Kimi es muy bueno en las curvas lentas…».
¿Realmente es así? Utilizamos la telemetría de las vueltas de clasificación de ambos pilotos de Mercedes para comprobarlo:
Curva Antonelli Russell
(1m27s798) (1m28s197)
T1 98 93
T11 90 91
T12 97 98
T14 90 88
T15 96 91
T16 74 70
T17 70 69
Salvo por las curvas 11-12, dónde pierde por apenas 1 km/h, Antonelli es efectivamente más veloz que Russell en las curvas lentas. Es una característica propia del piloto de Bologna, destacado por arrastrar velocidad al interior de las curvas: en este caso, levanta menos el pie del acelerador que su compañero.
Russell admitió que la pista de Miami es su bestia negra. Nunca se halla a gusto allí. Su carnet: 5º, 4º, 8º, 3º y 4º en las cinco ediciones de la competencia. La superficie suave, poco abrasiva, sin mucho grip, no le permite sacar, según su confesión, lo mejor de su estilo.
Señaló, inclusive, que en las últimas 20 vueltas de la carrera intentó distintas maneras de llevar el auto intentando entender un poco más su rendimiento. No cabe duda de que está shockeado por esta paliza.
«Quiero volver al escalón más alto del podio. En las primeras tres carreras, tuve la performance para hacerlo, pero este fin de semana no lo tuve en absoluto», admitió.
Un comienzo tan prometedor no asegura nada. Oscar Piastri ganó también tres de las cuatro primeras carreras en 2025 y ya sabemos cómo terminó el torneo. El campeón fue Lando Norris y Max Verstappen acabó como subcampeón. Antonelli no puede dar nada por descontado, solo seguir sacándole provecho a su estilo distintivo.
Wolff está de acuerdo con eso: «Faltan 18 carreras. Quiere sumar. No creo que sea muy relevante para él pensar qué podría ocurrir a fin de año».
Russell tiene margen para la recuperación y ahora viene Montreal, con más horquillas que curvas lentas; allí fue tercero en 2024 y ganó en 2025. Parece un terreno ideal para su reaparición, pero también un momento decisivo: si allí el italiano vuelve a batirlo, ¿qué dirá entonces?





