Ollie Bearman expresó su disconformidad con la penalización de diez segundos que recibió luego del toque con Pierre Gasly durante las primeras vueltas de la carrera del Gran Premio de Estados Unidos. El británico explicó que lo sucedido fue una situación de carrera por la lucha de la posición.
El piloto de Haas aseguró que quedó sorprendido por la penalización que le dieron y explicó lo sucedido desde su lugar: «La verdad, me sorprendió bastante. En todo caso, fue un incidente de carrera. Sentí que fueron un poco injustos conmigo al imponerme una penalización de diez segundos, especialmente teniendo en cuenta algunos incidentes que ocurrieron este año y que no fueron sancionados o recibieron una penalización de cinco segundos. En mi opinión, diez segundos por un incidente de ese tipo parece una sanción excesiva, teniendo en cuenta lo que pasó».
Al contar cómo vivió la maniobra, el británico dijo que, a su parecer, tenía espacio suficiente para realizar el adelantamiento. Pero, aseguró que tuvo que subirse al piano para evitar a toda costa el contacto con Gasly. «Tenía suficiente parte de mi coche a la altura del suyo como para justificar, o al menos sentir, que me había ganado algo de espacio, pero realmente no me dejaron ese espacio. Me dieron, como mucho, medio ancho de coche. Me estaba subiendo al piano para intentar evitar el contacto, pero simplemente no pude. No podía desaparecer una vez que decidí intentar la maniobra. No bloqueé las ruedas ni perdí el control; simplemente, llegado ese momento, no podía desaparecer. Diez segundos es una locura, teniendo en cuenta todos esos factores», afirmó.
A pesar de esta situación, Bearman se vió obligado a abandonar la carrera debido a los problemas que tuvo su monoplaza luego del toque con Gasly, aunque, en el momento, no pudo dimensionar el daño que tenía su monoplaza. «Para ser sincero, lo que más me perjudicó fue que sufrí algunos daños. Fue un toque muy pequeño, pero básicamente aflojó el suelo del coche, que fue vibrando hasta desprenderse durante las vueltas siguientes, y el monoplaza fue empeorando. Tuve unas cinco vueltas en las que me sentía muy bien y todo funcionaba correctamente, pero después el coche empezó a empeorar poco a poco, paso a paso, hasta que prácticamente se acabó todo», contó.
La situación siguió empeorando para el británico, hasta que en la vuelta 24 se decidió de manera conjunta que el piloto de Haas no continúe con lo que quedaba de la actividad, ya que los daños en su monoplaza eran mucho peores de lo que se imaginaban. Por esta razón, Bearman se vió obligado a abandonar la carrera en Austin.





