La Fórmula 1 vuelve con unos pequeños cambios a partir del Gran Premio de Miami. Luego de evaluar lo ocurrido en las primeras tres carreras del campeonato, la FIA decidió realizar una serie de ajustes con el objetivo de mejorar el rendimiento de los autos y reforzar la seguridad.
Las modificaciones fueron el resultado de semanas de intercambio entre la FIA, los equipos, los fabricantes y los propios pilotos. Como lo explicó el presidente del organismo, Mohammed Ben Sulayem: «Me gustaría elogiar a todos en el ecosistema de la Fórmula 1, el personal de la FIA, los equipos, los pilotos y los fabricantes de unidades de potencia, por el trabajo colaborativo y constructivo llevado a cabo en un período de tiempo muy corto».
Uno de los cambios está en la clasificación. Ahí se buscó reducir las dificultades en la gestión de energía para que los pilotos puedan realizar vueltas más agresivas. Se disminuirá la cantidad de energía que los autos pueden recuperar y, a su vez, se incrementa la potencia máxima disponible en ciertos momentos, lo que les permitirá a los pilotos concentrarse más en el manejo y menos en la administración de sistemas.
En carrera, las modificaciones que se hicieron son para lograr una mayor consistencia y evitar grandes diferencias de rendimiento entre los coches. Se limitará el uso del impulso adicional de potencia para reducir cambios repentinos de velocidad, mientras que el sistema híbrido será más controlado según el sector del circuito. La intención es mantener las oportunidades de sobrepaso, pero sin comprometer la seguridad.
Otro cambio importante está en las largadas, se probará un nuevo sistema para detectar autos con baja aceleración al momento de soltar el embrague. En caso de anomalías, el monoplaza va a tener automáticamente un impulso para que realice una salida segura, acompañado por señales luminosas para advertir al resto de los pilotos.
Desde la FIA comunican que todas estas decisiones tienen un objetivo común. En palabras de Ben Sulayem: «La seguridad y la equidad deportiva siguen siendo las principales prioridades de la FIA. Estos cambios se introdujeron para abordar los problemas identificados en los eventos iniciales y garantizar la continuidad, la integridad y la calidad de la competencia».
Con estos ajustes, que serán probados en el Gran Premio de Miami para ver si quedan de manera permanente, la categoría reina busca corregir los problemas que surgieron al comienzo del campeonato. Ahora se verá cómo impactan estas nuevas medidas en pista.





