LINDBLAD, LICENCIA PARA ASOMBRAR

El único debutante del 2026 viene dando una sorpresa tras otra. A bordo de un Racing Bulls muy rendidor, su estilo sin contaminación lo pone constantemente en zona de puntos.

Cumplió 19 años el sábado 8. Su nombre completo es Arvid Anand Olof Lindblad, de un indisimulable origen sueco. Pero nació en un pueblito llamado Virginia Water, en el condado de Surrey, en las afueras de Londres, de padre sueco, Stefan Lindblad, y madre de origen indio, Anita. Celíaco y disléxico, el único debutante de 2026 no ha dejado de asombrar.

Es cierto que su compañero Liam Lawson lo bate en puntos (43 a 23) y a la hora de terminar adelante los Grands Prix (8 a 3). Pero sus performances a la hora de la clasificación son mucho más parejas: apenas 6 a 5. Y eso que Lawson tiene casi cinco veces más experiencia: 46 carreras contra 11…

Es cierto que el buen rendimiento de Racing Bulls desde el GP de Canadá ha puesto de manifiesto las bondades del inglés, pero también es real que esa plataforma levantó mucho las acciones de Lawson, y en esa comparación sobresale el rendimiento del debutante, el piloto más joven de la Fórmula 1.

La opinión generalizada es que Lindblad es uno de los pocos pilotos “favorecidos” por el nuevo reglamento. Para él, la F-1 es esta del 50/50 de reparto de energía entre la potencia del motor de combustión y la eléctrica. No tuvo que “desaprender” nada, como Max Verstappen o Charles Leclerc, ni lidiar con la adecuación de su estilo como George Russell. 

EL AUTÉNTICO YO-YO RUSSELL

Había hecho un gran año en la F-3 en 2024, con cuatro victorias; el año pasado ganó el título de la Fórmula Regional en Oceanía, en enero, antes de subirse a un F-2 con el equipo Campos, el mejor de la categoría.

Sin embargo, allí no sobresalió: solo ganó una carrera de 28 y terminó sexto en el torneo, a 73 puntos del campeón Leonardo Fornaroli. Pero el italiano no consiguió dar el salto a la F-1; solo Lindblad lo logró. Es integrante de la Academia Red Bull desde los 13 años, cuando pintaba en karting y a fines de 2020 lo reclutó Helmut Marko.

No traicionó esa confianza: sumó puntos en su debut en Australia, habiendo entrado en la Q3; desde Mónaco a Hungría, las últimas seis competencias del torneo, no salió nunca de la zona de puntos, con dos séptimos lugares en Miami y Barcelona.

“Hay un montón de cosas positivas para rescatar de esta primera parte del año”, ha dicho. “El progreso ha sido irreal y el auto está en un gran lugar”.

Para Oliver Rowland, campeón de Fórmula E y manager de Lindblad, “Arvid empezó la temporada de manera formidable y con Liam (Lawson) están inmersos en una gran dinámica, empujándose uno a otro a nuevos niveles; el de Spa fue el mejor fin de semana de Arvid hasta aquí”. En Bélgica, pasó a Q3, largó octavo y terminó noveno, siempre delante de Lawson.

“Ha hecho un trabajo formidable”, lo elogia el Team Principal Alan Permane. “¿A menudo me preguntan qué buscamos en un piloto joven y es obvio que buscamos velocidad. La tiene, pero además, trae mucho curiosidad, formula muchas preguntas, sus devoluciones son muy valiosas. Está haciendo todo lo que le pedimos que haga”.

Y sí, por supuesto, como tantos otros pilotos que lo antecedieron, como Jenson Button, Max Verstappen o Kimi Antonelli, Lindblad debutó en F-1 antes de sacar su licencia habilitante para conducir por las calles…

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