Eran más extensas que las actuales las pretemporadas en la década de los 60 en el Campeonato Mundial de Fórmula 1. Es que los Grandes Premio puntuables no eran muchos, y para los comienzos de los certámenes había que esperar hasta bien avanzado el año. Por ejemplo, los torneos 1961-62-63-64 y 1966 recién arrancaron en el mes de mayo.
Igual los pilotos tenían para entretenerse. Había carreras sin puntos, una especie desaparecida en 1983, y la actividad de los corredores no se limitaba a la Fórmula 1 y, entre otras, se extendía a los Sport con las tradicionales citas de las 24 Horas de Daytona y las 12 Horas de Sebring.
En todo este contexto, existía una cita clásica que tuvo su apogeo en plena década del 60. Era la Copa Tasmania, un certamen que tomaba su nombre del mar que separa Australia de Nueva Zelanda. Durante los fines de semana de enero y febrero transitaba exclusivamente circuitos de dichos países en un recorrido que incluía, entre otros, a Pukekone, Teretonga, Levin, Sandown, Longford y el clásico trofeo Lady Wigram. Sin temor a las exageraciones, la Copa Tasmania era como un mini campeonato mundial de Fórmula 1. Y no sólo porque su cantidad de carreras (8) casi emparejaba la de los mundiales de la época, sino porque convocaba a las figuras de esos años y las marcas más destacadas como Lotus, Ferrari, BRM Cooper. Para manejarlas, estaban protagonistas importantes como Jim Clark, Graham Hill, Jackie Stewart, Piers Courage, Pedro Rodríguez, Jochen Rindt y por supuesto los “locales” Bruce McLaren, Jack Brabham, Denny Hulme y Chris Amon.
Técnicamente la Copa Tasmania tampoco estaba muy lejos de la Máxima. Sus autos utilizaban sus mismos motores de 2.500 cc, que habían quedado obsoletos en 1961. Esto dio lugar a la particular situación que ante el uso en la F1 de motores de litro y medio, los coches de la Copa Tasmania fueran más veloces en 1964 y 1965. La normalidad retornó en 1966 cuando la Fórmula 1 saltó a los 3000 ccc.
A tono con el sobresaliente protagonismo que tuvo en los 60, Jim Clark resultó la gran estrella de la Copa Tasmania. Fue el máximo ganador y quien en sus años de esplendor más veces, tres, alzó el trofeo de campeón, siempre sobre un Lotus. La marca inglesa dejó en la edición 1968 otro sello especial en la Tasmania, al lucir en los Lotus 49T de Clark y Graham Hill los colores dorado rojo y blanco junto con la sigla de la tabacalera Gold Leaf. No fue una publicidad más, fue la primera en ese alto nivel del automovilismo internacional. En el Mundial, Hill la estrenó con una victoria en España 1968. Ya no estaba Clark, inmolado un mes antes contra un árbol en Hockenheim durante una carrera de Fórmula 2.
El brillo de la Copa Tasmania comenzó a empalidecer con la llegada de los 70. Los cambios reglamentarios y divisiones alejaron a los principales pilotos y equipos y esto le dio al neozelandés Graham McRae la posibilidad de igualar, entre 1971 y 1973, las tres coronas de Clark. No fue lo mismo porque la Tasmania ya no era la misma ante la expansión de una Fórmula 1 que, empujada por Bernie Ecclestone con el regreso de Argentina y el ingreso de Brasil, se instaló en los primeros meses del año
El transcurrir de los años debilitó aún más la trascendencia de la Copa Tasmania, que se vio reducida a certámenes de categorías promocionales o monomarcas, utilizadas por jóvenes pilotos para sus ascensos. Así, en 2016 la Toyota Series coronó a Lando Norris, el actual monarca de la F1, y el año pasado en la Fórmula Regional de Oceanía salió campeón su compatriota Arvid Lindblad. Ambos se encontrarán este año en la Fórmula 1.
Campeones de la Copa Tasmania
1964
Bruce McLaren
Cooper T70-Climax
1965
Jim Clark
Lotus 32B-Climax
1966
Jackie Stewart
BRM P261
1967
Jim Clark
Lotus 33-Climax
1968
Jim Clark
Lotus 49T-Cosworth
1969
Chris Amon
Ferrari 246T
1970
Graeme Lawrence
Ferrari 246T
1971
Graham McRae
McLaren M10B-Chevrolet
1972
Graham McRae
Leda GM1-Chevrolet
1973
Graham McRae
McRae GM1-Chevrolet
1974
Peter Gethin
Chevron B24-Chevrolet
1975
Warwick Brown
Lola T332-Chevrolet





