Ultra conocida es la crueldad con la que la estructura de Red Bull maneja a sus pilotos, obviamente con algunas excepciones como las de los multicampeones Sebastian Vettel y Max Verstappen. Extensa es la lista de pilotos que han sido promovidos con la misma rapidez con la que fueron despedidos, en duros golpes para sus campañas deportivas, Algunos, como Alex Albon y Pierre Gasly han podido reconstruirlas. Otros, no.
Liam Lawson y Yuki Tsunoda son los ejemplos más recientes de esta política. Ambos tuvieron el año pasado el que muchos dicen es «el peor trabajo en la Fórmula 1»: ser compañero de Max Verstappen. Duró un suspiro (las dos primeras carreras) la de Lawson. Tuvo más suerte y le tuvieron más paciencia al pequeño japonés, que, rodeado de cuestionamientos, pudo llegar al final de campeonato. Igual, ninguno cumplió los objetivos y por eso quedaron afuera del equipo mayor Red Bull.
La salida de Christian Horner de dicha estructura permitió conocer algunos detalles de estos movimientos. Por ejemplo, y no es algo menor, que el ex director deportivo no les tenía mucha fe a los pilotos que acompañaban a Max, al punto de intuir sus fracasos.
«Sabía que difícilmente iban a funcionar como esperábamos por las grandes diferencias condiciones conductivas con Max. Además, hay que tener en cuenta que si bien el equipo corre con dos coches porque tenemos que correr con dos coches, este proyecto ha sido creado exclusivamente para Max, porque él es nuestro talento y nadie puede manejarlo tan bien como lo hace Max», reconoce Horner ya con los hechos consumados y alejado de Red Bull.
También desde la distancia de estar afuera de Red Bull, pero con el conocimiento que le da, la cercanía del ambiente de las carreras, Horner opina sobre la solución a tomar ante la reiteración de los fracasos. «No es un gran problema para Red Bull, porque tienen muchos pilotos en su Programa de Jóvenes, y los usan, Si no funciona uno, usan otro y así siguen…», agrega en un cruel mensaje.
¿Cambiarán las cosas en algún momento? Puede ser. La llegada del ascendente Isack Hadjar como nuevo compañero de Verstappen y la presencia de Laurent Mekies en el lugar de Horner, alguien muy cercano a Max, son esperanzas nacientes. Ojalá se concreten. Sería bueno ver a Verstappen con un compañero veloz y libre.





