La alianza entre Aston Martin y Honda atraviesa una temporada muy por debajo de las expectativas. El equipo liderado por Adrian Newey ocupa el penúltimo puesto del Campeonato de Constructores, con apenas siete puntos, todos cosechados por Fernando Alonso. Sin embargo, el rendimiento de la unidad de potencia japonesa aparece como una de las principales limitaciones del proyecto. Ambas partes centran sus esfuerzos en 2027, con el objetivo de cerrar la brecha con sus rivales y construir un monoplaza más competitivo.
«Creo que aún nos llevará bastante tiempo llegar al 100%. Vamos a asegurarnos de poder competir adecuadamente el año que viene. Creo que eso es lo más importante», reconoció el presidente de Honda Racing Corporation (HRC), Koji Watanabe, en una entrevista con Motorsport. El directivo dejará su cargo a finales de año, cuando se jubile y dé paso a Keiichi Yasuda. También habrá un cambio al frente del área técnica de Honda en la Fórmula 1: Yoichiro Fukao reemplazará a Tsetsushi Kakuda como máximo responsable de la unidad de potencia.

Watanabe considera que la solución pasa por estrechar los vínculos entre las dos organizaciones y mejorar la integración entre el chasis, que se desarrolla en Silverstone, con el motor, cuya fabricación tiene lugar en Sakura. «El objetivo ha sido el mismo desde el principio. No nos queda más remedio que reforzar nuestra colaboración a todos los niveles. Ambos entendemos que eso es precisamente lo que se nos exige. Por eso, creo que nuestra relación se está consolidando cada vez más. Estamos debatiendo con total franqueza cómo aumentar la competitividad del monoplaza en su conjunto, qué es lo que nos está retrasando ahora», explicó.
El presidente de HRC reconoció que las áreas no están al nivel esperado y que el trabajo conjunto será determinante para corregir las deficiencias. «Tanto la unidad de potencia como el chasis siguen planteando muchos retos. Ninguno de los dos es perfecto. Nuestra determinación de mejorar ambos aspectos de forma sólida no ha flaqueado en absoluto. Creo que lo importante es elevar aún más la perspectiva de construir un único monoplaza. Considero que esa acumulación de esfuerzos nos llevará a mejorar nuestra competitividad en el futuro», afirmó.
Para Honda, el desafío consiste en consolidar una estructura de trabajo que permita acelerar el desarrollo y mejorar la comunicación entre sus equipos de ingeniería y los de Aston Martin. Aunque ambas partes operan desde instalaciones diferentes, Watanabe considera que deben trabajar con una visión común para elevar el rendimiento general del monoplaza. «El chasis y la unidad de potencia los fabrican empresas diferentes. En ese contexto, creo que es fundamental avanzar en el desarrollo colaborando a un nivel más alto», señaló.

El directivo confía en que una mayor integración permita mejorar tanto la velocidad como la eficiencia del desarrollo. «A medida que maduremos como un solo equipo con el paso del tiempo y profundicemos en la comprensión de cómo trabaja cada uno, la velocidad y la eficiencia del desarrollo también mejorarán. Como resultado, creo que se elevará el nivel general del monoplaza. De hecho, siempre hemos tenido dificultades. Simplemente nos ha llevado tiempo superarlas», concluyó.
Honda y Aston Martin mantienen el objetivo de competir por los primeros puestos, aunque Watanabe reconoce que alcanzar el máximo potencial de la alianza llevará tiempo. La prioridad inmediata es llegar a 2027 en condiciones de luchar con mayor regularidad, mientras ambas partes trabajan para resolver las limitaciones que marcaron el inicio de su proyecto conjunto.





