Lejos, muy lejos, de las expectativas que Ferrari atesoraba para esta cita especial estuvieron los resultados conseguidos en el Gran Premio de Italia. El sexto puesto de Lewia Hamilton, y mucho menos el fuerte golpe que se dio Charles Leclerc en los instantes iniciales, no estaban en los planes en una carrera que además vio asperezas entre sus pilotos y encima ganó la otra atracción para los tifosi, Kimi Antonelli, quien con su séptimo triunfo consolidó sus chances para ser campeón.
Igual, a falta de diez fechas, no han tirado la toalla por el lado de Ferrari, y especialmente de Lewis Hamilton, consciente que estos son los últimos cartuchos para intentar la igualdad de siete títulos mundiales que como récord comparte con Michael Schumacher. Por eso, y ante algunas cosas que no le quedaron claras de lo sucedido en la carrera de Monza, la que más ruido le hizo al inglés fue el roce que ambas Ferrari tuvieron en la chicana y que termino con un Hamilton despistado y retrasado a la décima posición, mientras que Leclerc continuaba inicialmente su marcha en forma normal, pero poco después tuvo un espectacular despiste en la Parabólica.
Hubo diversas versiones por parte de los pilotos sobre el incidente. “Tal vez fuimos demasiado lejos en la disputa”, estimó Leclerc, quien, como consecuencia del golpazo de Monza, tiene pendiente una revisión médica para lograr su habilitación para el Gran Premio de España a disputarse en el flamante circuito de Madring.
Más concreto resultó el análisis de Hamilton. ”Yo iba adelante al llegar a la Curva 2 y por lo tanto no hay que decir nosotros”, detalló Lewis con cierta ironía antes de aclarar que “siempre corrí en forma limpia y justa, dejando el lógico especial a mis rivales”.
Decidido a hablar y reclamar más firmeza en las decisiones, Hamilton apuntó a los altos mandos del equipo, y ahí su visión se contrapuso con lo que imponían las normas escritas que vivió durante sus exitosos años en Mercedes Benz.
“En el caso de no tomarse las decisiones en los momentos oportunos, la responsabilidad viene de arriba y comienza con el director del equipo”, largó en un mensaje directo a Frederic Vasseur, el jefe deportivo de Ferrari, blanco también de otras críticas por esta incierta actualidad del equipo de Maranello.
No se detuvo ahí Lewis. ”Tenemos que cambiar las cosas porque todo este panorama no nos ayuda. Tal vez ya es demasiado tarde para dar órdenes de equipo en la lucha por el campeonato de pilotos por la ventaja que nos sacó Antonelli, pero lo que se puede evitar con ese proceder es que en la primera curva de Madrid se repita lo que pasó en la chicana de Monza”, sugirió.
Previsor el hombre. Y más que nada, astuto sugerente de una solapada órden de equipo.





