Lewis Hamilton ha tenido que esperar 34 carreras con Ferrari para celebrar su primera victoria de rojo, a excepción del Sprint de Brasil en 2024. La de hoy, en Barcelona, ha tenido un contenido emocional muy destacado. De hablarse de una posible retirada del piloto británico a ser segundo en la clasificación del Campeonato del Mundo y estar en situación de competir por el título. La evolución aerodinámica que Ferrari ha traído a Barcelona ha funcionado. El ritmo de Lewis en el último stint, con unos neumáticos, apenas, cuatro vueltas más jóvenes que los de Mercedes, ha sido brillante. El Ferrari ha volado literalmente en la pista catalana, haciendo imposible una posible remontada de los autos negros y plata.
Con estos nuevos autos, Hamilton ya había demostrado una mejor adaptación. Se sentía más cómodo que en el pasado. Nunca se adaptó a los autos a efecto suelo. Ahora Hamilton empieza a ser el Hamilton campeón que todos conocíamos y que habíamos olvidado. La alegría y la emoción del piloto británico cuando ha cruzado la meta nos muestra lo que supone para Lewis volver a lo más alto del podio.
Esta victoria es como un maná que cae del cielo para la Fórmula 1. Rompe el insultante dominio de Mercedes y abre la esperanza para un campeonato más peleado. Efectivamente, las novedades técnicas se han demostrado válidas y además Ferrari se beneficiará del ADUO, con lo que podrá recuperar algunos de los CVs que lo separan de las PU más prestacionales, ¿la de Red Bull? ¿la de Mercedes? Es obvio que Mercedes y McLaren no se quedarán de brazos cruzados, pero en cualquier caso parece que el Mundial no está decidido.
Si hay algo seguro, el 14 de junio de 2026 será una de aquellas fechas que quedará en la memoria, una de aquellas que dentro de 20 años tendrá un sabor más especial. El retorno del rey, parafraseando uno de los libros de la trilogía del “El Señor de los Anillos”. Los tres pitstop de Hamilton contra los dos de Mercedes y la buena estrategia en boxes, durante el “virtual safety car” se han mostrado decisivos en el resultado final.

George Russell no ha podido seguir el ritmo de Hamilton, perdiendo décimas y más décimas, quedando a casi 20s del Ferrari. Más que intentar la persecución de Lewis, ha tenido que defenderse de los ataques de su compañero de equipo, el siempre agresivo Andrea Kimi Antonelli. Kimi, después del primer paso por boxes, ha mostrado un ritmo superior al de George. Finalmente, Kimi ha podido adelantar a Russell. Unas vueltas más tarde, ha tenido que ceder el paso, de nuevo, a Russell por culpa de un problema técnico en su monoplaza. Cuarto ha finalizado Max Verstappen con una estrategia de tres paradas seguido de un gris Oscar Piastri.
Mención especial para el otro Ferrari. Charles Leclerc no deja atrás los problemas. Abandono en Mónaco, accidente en la calificación del sábado que ha condicionado su Gran Premio y nueva salida de pista en los compases finales de la carrera. Ha roto la dirección y ha quedado fuera de los puntos. El monegasco tiene que serenarse. Ahora que parece que ha resuelto sus problemas con los frenos tendría que encontrar la estabilidad necesaria para no quedar excluido de una hipotética lucha por el título.
Nuevamente en los puntos Franco Colapinto, a pesar de la sanción de 10 segundos. Los Alpine siguen puntuando, aunque los pilotos nunca han encontrado la mejor puesta a punto en el técnico circuito catalán. Un equipo Alpine, que este fin de semana ha sido protagonista del rumor de la vuelta de Fernando Alonso al equipo donde obtuvo sus mejores éxitos.





