Liam Lawson sufrió un problema técnico en su monoplaza y quedó parado en el trazado. Ante esta situación se desplegó una bandera amarilla, luego un virtual safety car y, por último, la bandera roja, por la necesidad de sacar el coche de la pista para que se pueda seguir con el entrenamiento en pista.
Tras lo sucedido, la FIA tomó la decisión de, una vez terminada la hora de entrenamiento, agregar unos 4 minutos extra por la perdida de tiempo. Esto no es usual, pero hay que tener en cuenta que hay una única sesión de entrenamiento.





