Ferrari está listo para llegar al Gran Premio de Estados Unidos con nuevas actualizaciones para el SF-26, estas se encuentran en la parte inferior del monoplaza y en algunos ajustes de la carrocería. La principal novedad es la incorporación de un nuevo fondo con la que el equipo buscará mejorar su rendimiento y tener un comportamiento más consistente.
A su vez, tendrán modificaciones en los laterales de la carrocería con el objetivo de gestionar el flujo de aire alrededor del coche. Ambos cambios son parte de un nuevo concepto de desarrollo que busca aprovechar mejor el potencial aerodinámico de los monoplazas sin comprometer otras áreas.
El objetivo del equipo es generar una mayor carga aerodinámica en la parte baja del monoplaza. Algo muy importante para mejorar el apoyo en las curvas y favorecer el rendimiento en pista. Pero, el trabajo de los ingenieros no es sólo incrementar la carga, sino que buscan conseguir que el monoplaza no sea impredecible al momento de un cuando cambien las condiciones de funcionamiento.
La intención es que las ventajas aerodinámicas se puedan aprovechar con mayor regularidad, evitando que una mejora les de problemas de estabilidad o hayan cambios en el balance.





