Alessandro Zanardi, piloto italiano con pasado en la Fórmula 1 y campeón paralímpico en ciclismo, falleció este viernes a los 59 años. En un comunicado difundido a través de la asociación benéfica que fundó, Obiettivo3, su familia indicó que murió «de forma repentina», pero «en paz, rodeado del amor de sus familiares y amigos».
Nacido en Bolonia, desde chico mostró una fuerte pasión por los autos y la velocidad. La muerte de su hermana mayor, Cristina, en un accidente automovilístico en 1979 generó las primeras resistencias familiares a su carrera en el automovilismo, que con el tiempo se disiparon. A los 14 años, su padre le regaló su primer karting, punto de partida de su trayectoria deportiva.
En la Fórmula 1, Zanardi pasó por Jordan, Minardi, Lotus y Williams antes de regresar a la CART. El 15 de septiembre de 2001 sufrió un grave accidente en el Lausitzring, durante la carrera American Memorial 500 en Alemania, cuando lideraba la prueba. A falta de 13 vueltas, perdió el control de su Reynard-Honda al salir de boxes, hizo un trompo en plena pista y fue impactado a gran velocidad por su compatriota Alex Tagliani, que no pudo evitar la colisión.
El coche quedó partido en dos y Zanardi fue trasladado a un hospital en Berlín, donde permaneció varios días en coma inducido. Los médicos le amputaron ambas piernas por encima de la rodilla en un intento por salvarle la vida. Fue el segundo accidente grave de su carrera; el primero ocurrió en el Circuito de Spa-Francorchamps en 1993, un episodio que lo alejó de la Fórmula 1 durante casi un año.
La vida lo puso a prueba, pero nunca lo alejó del deporte. En 2003, regresó al Lausitzring para completar de forma simbólica las 13 vueltas que le habían quedado pendientes tras el accidente de 2001, a bordo de un coche especialmente adaptado. Luego volvió a competir en el World Touring Car Championship con un BMW 320i modificado, con el que logró cuatro victorias. En 2007 centró su camino hacia el ciclismo paralímpico.
Dos años después, Zanardi comenzó su preparación con el objetivo de llegar a los Juegos Paralímpicos de Londres 2012. En 2011 ganó el Maratón de Nueva York y se convirtió en una referencia para miles de deportistas. En su debut paralímpico en Londres 2012 firmó una actuación histórica con dos medallas de oro. Una de las imágenes más emblemáticas de aquellos Juegos fue la del italiano levantando su handbike (bicicleta que se impulsa con las manos) tras consagrarse en la contrarreloj H4. Luego sumó otro oro en la prueba en ruta y una medalla de plata en el relevo mixto por equipos H1-4.
En los Juegos Paralímpicos de Río 2016, volvió a lo más alto del podio con dos medallas de oro, esta vez en la contrarreloj H5 y en la prueba de relevos mixtos H2-5 junto al equipo italiano. Su palmarés lo ubica entre los seis ciclistas paralímpicos más laureados de la historia. Asimismo, también logró títulos mundiales. En 2013 ganó el oro en ruta y contrarreloj en el Campeonato del Mundo de Baie-Comeau, en Canadá. En 2014 defendió su corona en contrarreloj en Greenville, Estados Unidos. Luego, en 2015, volvió a consagrarse doble campeón del mundo en Nottwil, Suiza, con triunfos en ambas pruebas.
El 19 de junio de 2020, Zanardi sufrió un nuevo y grave accidente mientras disputaba una etapa de la Obiettivo Tricolor, una carrera benéfica que recorre Italia de norte a sur. El boloñés perdió el control de su handbike en un tramo en descenso, invadió el carril contrario y chocó contra un camión. Como consecuencia, sufrió un severo traumatismo craneal y lesiones neurológicas que obligaron a múltiples intervenciones quirúrgicas. Desde entonces, no trascendieron detalles sobre su estado de salud.
«Estoy profundamente triste por la muerte de mi querido amigo Alex Zanardi. Fue verdaderamente una persona inspiradora, como humano y como atleta. Siempre llevaré conmigo su extraordinaria fuerza. Se enfrentó a desafíos que habrían detenido a cualquiera, pero siguió mirando hacia adelante. Siempre con una sonrisa y una determinación obstinada que nos inspiró a todos», lamentó Stefano Domenicali, presidente y CEO de Fórmula 1.
«Aunque su pérdida se siente profundamente, su legado sigue siendo fuerte. En este momento, mis más sinceras condolencias y su más sentido pésame están con su esposa Daniela, su hijo Niccolò, el resto de la familia y todos aquellos que tuvieron el privilegio de conocerlo», concluyó el directivo italiano.





