Con motor fresco en una pista de 210 km/h de promedio, Kimi Antonelli vuelve a ser favorito en un Grand Prix, en este caso en Azerbaijan, en el comienzo del fin del Mundial 2026.
Con nueve (u ocho) Grands Prix para terminar el torneo (la cifra exacta dependerá de la realización o no de las carreras en Qatar y Abu Dhabi), el italiano estiró a 81 puntos la diferencia que le lleva a su compañero George Russell, quien no tendría en esta competencia un motor fresco como el de Antonelli en Monza. Lewis Hamilton, tercero a 101 puntos, ya descartó su candidatura.
Aunque McLaren marcó tres de las últimas cuatro poles y pudo haber ganado tres de las últimas cuatro carreras, Lando Norris perdió el triunfo en España luego de perder la ocasión de una parada corta con un VSC, una de sus claves técnicas, la caja de velocidades arrimada que utiliza, ideal para trazados más trabados, puede volverse un problema en la larga recta de 2.200 metros del trazado de Bakú. Atención al régimen de esos motores Mercedes. Sobre todo si el viento, se esperan ráfagas de hasta 70 km/h, molesta.
Con los sectores del circuito perfectamente delimitados, el S1 con esquinas, el S2 con curvas veloces y el S3 la larga recta, Ferrari podría terciar en los dos primeros, gracias al comportamiento de su chasis SF26 en curvas lentas. Pero el déficit de potencia en el motor, recortado pero no menor a los 20 HP, puede ser un impedimento para la voluntad de conseguir el triunfo.
De todas maneras, el equipo comienza con el pie izquierdo el fin de semana en el trazado azerbaiyano, ya que Charles Leclerc debe cumplir con una penalización por realizar cambios en la Unidad de Potencia. 
Por otro lado, Red Bull, que todavía no ganó en 2026, identificó un problema genérico con su RB22, que catalogó como “un auto cuya performance se degrada”, sin abundar en detalles. Max Verstappen suele quejarse de la caja de velocidades y de la falta de tracción. Precisamente, Baku exige más al tren trasero y sin una tracción ideal en la curva 16, la de salida a la larga recta, las chances se limitan.
En ese sentido, Mercedes parece tener menos dramas, en la previa, que cualquiera de sus rivales en este circuito. La gestión de la energía es relativamente sencilla en los dos primeros sectores, dónde hay por lo menos diez frenadas, abundantes ocasiones para recargar la batería, pero el interrogante está en la larga recta.
En algún momento, al comienzo o en la mitad- los pilotos deberán cargar la batería mediante la técnica de Super Clipping (acelerador a fondo, con el motor eléctrico trabajando como generador y transformando combustible en corriente eléctrica) de manera de no quedar indefensos al final de la recta, con apenas los 500 HP del motor de combustión y desprotegidos ante maniobras de superación.
“Baku es uno de los circuitos más inusuales en el calendario”, asegura Toto Wolff, el boss de Mercedes. “Demanda mucho del coche y de los pilotos. Se necesita buena velocidad final, confianza en las frenadas y un auto que pueda negociar las curvas lentas en la ciudad vieja”. Si hay alguien que saca ventaja en las curvas lentas, ese es Antonelli…





