Pasan las carreras y los pobres resultados del equipo Williams van desvaneciendo las esperanzas de Carlos Sainz de retornar a los primeros planos de la Fórmula 1 en el corto plazo. Un objetivo que el español se impuso tras su salida de Ferrari.
Vista la actualidad del equipo británico, todo indica que Sainz deberá esperar un poco más de lo imaginado. Con casi un tercio (siete Grandes Premios) de la temporada cumplida, Sainz está ubicado en el 14° lugar, con apenas 6 puntos, uno más que su compañero Alexander Albon. Entre los Constructores, Williams ocupa un opaco 8° puesto, entre 11 equipos, lejos del 5° que, como mejor de los «no grandes», terminó el año pasado.
A contramano de la esperanza de Sainz está el pronóstico de James Vowles, el director deportivo de Williams, quien estimó para 2028 el año en el que Williams puede llegar a pelear por los primeros puestos.
«Creo que en estos momentos es un objetivo realista porque el paso atrás que dimos este año, retrasó el proceso. No sé cuánto lo retrasó pero lo demoró. Igual voy a presionar al equipo para que lo consigamos antes y para eso estoy dispuesto a ayudar a Williams para acelerar ese proceso», dice el español.
Sainz no se queda en las palabras y cuenta que «por encima del equipo, personalmente estoy considerando la situación y trabajando mentalmente sobre cuánto tiempo voy a esperar para volver a ganar en la Fórmula 1. Quiero que ese tiempo sea lo más corto posible, porque ya llevó casi dos años sin un triunfo», puntualiza Carlos, con el recuerdo que para encontrar su último festejo hay que retroceder al 27 de junio del 2024, en el Gran Premio de México, en su añorada época con Ferrari.
No se queda en el pasado Sainz y, a lo dicho, suma una idea sobre cómo sería su Fórmula 1 ideal. Antes de presentarla admite que es un poco descabellada.
«Siempre me imaginé una Fórmula 1 donde los pilotos y constructores están separados con el objetivo que la mayor o menor competitividad de los autos no tenga tanta influencia en las posiciones del campeonato. De esta manera los pilotos rotará por distintos equipos durante la temporada», empieza a anunciar Sainz para enseguida poner ejemplos.
«De esta manera cada piloto tendría la oportunidad de correr dos carreras para Williams, otras dos para Mercedes Benz, dos más con Ferrari y así sucesivamente. Así todos los pilotos tendrían exactamente las mismas posibilidades de ganar el campeonato. De esta forma, separando los pilotos de los constructores tendríamos un verdadero campeonato de pilotos y también un verdadero campeonato de Constructores…», cuenta Sainz.
Sin dudas, es una idea novedosa que no deja de ser interesante, pero que resulta alocada y básicamente impracticable en esta Fórmula1 tan comercializada y estructurada.





