El Gran Premio de Hungría dejó un sabor amargo para Cadillac, que no logró ver la bandera a cuadros con ninguno de sus dos autos. Sergio Pérez y Valtteri Bottas abandonaron la competencia por distintos inconvenientes mecánicos. No es la primera vez que algo como esto le sucede al equipo estadounidense. Se espera que con el parón de verano la situación se pueda revertir.
Pérez, que inició la carrera desde el pit lane, explicó que tuvo problemas desde un principio, aunque pudo mejorar en la segunda parte de la carrera, antes de abandonar. «Fue una carrera complicada. En el primer stint tuve muchas dificultades con el equilibrio del auto y mucho deslizamiento, pero pude adaptar mi manejo y el segundo stint fue mucho más fuerte», dijo una vez finalizada la actividad en el Hungaroring.
«Como equipo nuevo, esperamos enfrentar algunos desafíos, pero es frustrante que hayamos tenido algunos problemas recientemente. Aprovecharemos la próxima semana, antes del receso, para trabajar duro en todos los aspectos y asegurarnos de volver más fuertes para la segunda mitad de la temporada», agregó.
Su compañero de equipo, Bottas, tampoco pudo completar la carrera. El finlandés dijo que el abandono fue por un sobrecalentamiento de los frenos, un problema que el equipo intentó solucionar con nuevas actualizaciones. «Mi carrera terminó debido al sobrecalentamiento de los frenos. Es una pena, porque habíamos incorporado mejoras para solucionar la refrigeración de los frenos, pero no fueron suficientes debido a las condiciones extremas y a las características de este circuito», afirmó.
El finlandés lleva en esta temporada un total de cinco abandonos en once carreras. Este será otro punto a revisar por la estructura estadounidense, más allá del trabajo que realicen esta semana previo al receso, la escudería deberá encontrar soluciones a los problemas que tienen sus coches. Hasta el momento, Cadillac es el único equipo que no sumó puntos en el Campeonato de Constructores.
Bottas asegura que este tipo de resultados son los que más trabajo les da al equipo, pero confían en que los buenos resultados llegarán para la segunda parte del campeonato: «Es otra lección para nosotros como equipo y utilizaremos la semana previa al receso de verano para intentar resolver este problema y que no vuelva a ocurrir. Aun así, hay aspectos positivos, ya que estuvimos más cerca de Williams que antes. Tenemos muchos motivos para sentirnos orgullosos y mucho por lo que ilusionarnos en la segunda mitad del año».
Por otra parte, el jefe del equipo, Graeme Lowdon, lamentó el doble abandono, aunque comentó que el objetivo es regresar con un rendimiento superior tras las vacaciones de verano. «Claramente, un doble abandono no era la forma en la que queríamos terminar la primera mitad de la temporada, pero construir algo nuevo no está exento de desafíos. Necesitamos entender exactamente qué ocurrió hoy y asegurarnos de solucionar los problemas que hemos experimentado», declaró.
«Progresamos mucho en muchas áreas y el compromiso y el trabajo de todo el equipo siguen siendo increíblemente sólidos. Como equipo, logramos mucho en la primera mitad de nuestra temporada debut, aunque, por supuesto, siempre queremos más. Tengo plena confianza en que volveremos más fuertes y listos para luchar nuevamente en Zandvoort», concluyó.





