WILLIAMS RATIFICA SU SALTO DE PERFORMANCE

Con un chasis nuevo, Carlos Sainz se metió en la Q3 de Azerbaiján por primera vez en el año. Los rivales de Alpine no fueron Audi y Racing Bulls, como acostumbran, sino Williams y hasta Haas. El preludio de lo que puede ser un rediseño del pelotón medio de la F-1.

La clasificación del Grand Prix de Azerbaiján, en Bakú, ofreció algunas muestras de lo que parece es un rediseño del pelotón medio en la Fórmula 1. La irrupción de Williams, por primera vez en la temporada, dentro de ese grupo, resultó lo más llamativo, pero también la mejora de Haas, que se quedó fuera de la Q3 solo por causa de la excepcional vuelta de Franco Colapinto en el cierre de la Q2.

Bakú confirma que el último upgrade del Alpine A526, que Pierre Gasly usa desde Zandvoort y el argentino desde Monza, funciona un poco mejor en circuitos rápidos. Los coches de Enstone se mantuvieron de manera consistente en el Top-10 a lo largo de las prácticas, y sostuvieron ese rendimiento en la tanda más decisiva del sábado.

El viento y la furia del Mar Caspio hicieron de la clasificación en Baku una experiencia ciertamente impredecible. Una de esas ráfagas arruinó el cálculo de Kimi Antonelli en la curva 1, durante la Q1, cuando había empezado a superar a su compañero George Russell.

 Era pole o segundo lugar para el italiano, con el Mercedes sacando una diferencia propia del principio de la temporada, superior a las ocho décimas de segundo. Pero su drama dejó un hueco en la Q3 para otro de los coches del pelotón medio. Si los Alpine eran candidatos seguros, ¿cuál sería el tercero?

Fue Williams. Con ese chasis super liviano que se estrenó en esta carrera y sus habituales características de bajo drag, Sainz recuperó protagonismo. En algún momento los dos coches de la escuadra pelearon la chance de la Q3, pero Alex Albon, todo el 2026 más lento que su compañero español, finalmente se quedó afuera, en la 13ª posición.

Haas estuvo muy cerca de concretar la hazaña. Los desarrollos que aparecieron en la carrera de Madrid se complementaron con el motor Ferrari mejorado que Oliver Bearman utiliza desde hace dos pruebas. El inglés se ubicaba décimo en el último suspiro de la Q2 cuando la vuelta de Colapinto lo sacó de la tanda definitiva, por apenas 92 milésimas de segundo.

Los habituales rivales de Alpine, Racing Bulls y Audi, no estuvieron a la altura. Los coches de Faenza nunca fueron una fuerza apreciable entre los paredones de Baku: era la primera vez de Arvid Lindblad conduciendo un F-1 en este circuito que demanda tanta confianza. Terminó 15°, tres posiciones detrás de su compañero Liam Lawson.

La gran decepción fue Audi. Un paquete completo de mejoras paradójicamente empeoró la performance y tanto Gabriel Bortoleto como Nico Hulkenberg resultaron impotentes para superar el corte de la Q1.

El Grand Prix debiera ratificar la mejora de Williams. Sainz largará noveno, junto a Colapinto. Bearman partirá undécimo. Será una lucha infrecuente entre Alpine, Williams y Haas por esa supremacía del pelotón medio.

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