Pasó un tanto inadvertido en medio de la espuma que levantó el lanzamiento de Detroit: Red Bull mostró una remozada cúpula, destinada a alcanzar un objetivo crucial para asegurarse la continuidad de sus éxitos.
Es la foto que abre esta nota. Ya no están Adrian Newey, ni Christian Horner, ni Helmut Marko, por orden de salida, ni siquiera Jonathan Wheatley (ahora en Audi) o Will Courtenay (en McLaren), todos engranajes de una maquinaria de éxito que en 20 años transformó al equipo desde cero en uno de los mejores de la historia de la F-1.
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— Oracle Red Bull Racing (@redbullracing) January 17, 2026
Arriba, de izquierda a derecha, posaron Richard Wood, quien será el ingeniero de pista de Isack Hadjar; Stephen Knowles, director deportivo; la ya archifamosa Hannah Schmitz, ahora completamente a cargo de la estrategia de carrera y el Team Principal Laurent Mekies; abajo, Gianpiero Lambiase, algo más que el ingeniero de pista de Max Verstappen; Richard Wolverson, director de operaciones en pista y a cargo de los pit-stops; y Pierre Wache, el director técnico de la escuadra. Es el equipo que veremos en el pitwall a lo largo de 2026.
En su 22a temporada en Fórmula 1, esta versión de Red Bull es la primera sin lazos evidentes con la original. Implica una renovación completa que intenta dejar atrás todas las controversias generadas por los manejos de Horner o las declaraciones poco inteligentes de Marko. Ambos salieron en 2025, Newey lo había hecho un año antes.
En una temporada con coche nuevo y motor propio casi sin el concurso de un fabricante, porque, a diferencia de lo que hacía Honda, Ford aportó muy poco al desarrollo del nuevo motor, el liderazgo se renueva hasta con nueva ropa: el típico azul oscuro de la bebida se combina ahora con el azul típico del óvalo estadounidense.
Y aunque el objetivo parezca obvio, reconquistar los títulos mundiales, hay otro más inmediato y subyacente: demostrarle al Team Verstappen que esta reencarnación de Red Bull ha hecho lo suficiente como para persuadirlo de quedarse.
«Creo que las primeras historias sobre que Mercedes tenían el mejor motor salieron precisamente de Mercedes», señaló Ben Hodgkinson, el líder del proyecto de unidades de potencia de Red Bull. «Y eso ocurre exactamente cuando alguien está tratando de atraer al mejor piloto».
No es secreto que Toto Wolff quiere a Verstappen y que, como se contó aquí, la salida de Horner tuvo como contrapartida la decisión del piloto neerlandés de continuar en 2026 en el equipo de Milton Keynes:
CANJE DE PRISIONEROS EN RED BULL: LA CABEZA DE HORNER POR LA CONTINUIDAD DE VERSTAPPEN
Pero 2027 será otra historia, y si Red Bull no le brinda este año un coche competitivo, Mercedes ya le hizo un lugar renovándole a George Russell solo hasta fines de torneo. El contrato de Verstappen fenece en 2028, pero las cláusulas de rendimiento podrían proporcionarle una salida
De manera que el mensaje es claro: equipo remozado para esta nueva etapa. Cambia el reglamento y Red Bull cambia la cara. Todo por retener a Max y, en lo posible, recapturar las coronas.
El RB22 real, el que se vio en Detroit era apenas un show car ni siquiera fabricado por Red Bull, hará su primera salida a pista el lunes 26, la próxima semana, en Barcelona. Comienza la cuenta regresiva.





